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Tecnología

«Game Boy» Dos décadas de diversión portátil

Los periodistas españoles Jorge Hernández Valinani, izquierda, y Emilio Gallego Zambrano juegan con un Nintendo DSi portátil antes de una conferencia de prensa del presidente de la empresa, Satoru Iwata y el director gerente de Nintendo Co. Shigeru Miyamoto el Club de Corresponsales de Prensa Extranjera de Tokio el jueves, 9 de abril del 2009. Nintendo ha capeado la recesión debido a la popularidad de sus máquinas y no piensa reducir su precio para aumentar las ventas, anunció Iwata. Foto: AP/Koji Sasahara

El fabricante japonés de ví­deojuegos Nintendo celebra este mes el 20 aniversario de su consola «Game Boy», un dispositivo portátil que desde 1989 ha disminuido de tamaño y ha aumentado el número de seguidores, actualmente de todas las edades.

Hace veinte años, veí­a la luz Nintendo «Game Boy», que se ha convertido en un icono de los años 90 al inaugurar la era del entretenimiento portátil, un tipo de ocio por el que sigue apostando fuerte la compañí­a nipona.

El icónico «ladrillo gris«, el desvelo de todos los niños de los 90 que no se conformaban con pasar las horas frente a su televisor pisando setas y explorando tuberí­as con «Super Mario«, se ha transformado con los años menguando y ofreciendo nuevos servicios.

La primera «Game Boy» tení­a cuatro centí­metros de grosor y pesaba unos 300 gramos
, pero introducí­a novedades nunca vistas antes como los cartuchos de juegos intercambiables y la posibilidad de jugar con otros poseedores de tan preciado aparato.

Según reconoce el propio presidente de la compañí­a, Satoru Iwata, «el entretenimiento portátil tiene un gran futuro y Nintendo seguirá apostando por los ví­deojuegos» como parte de una identidad que se ha mantenido con los años.

Ahora el futuro es táctil, con reconocimiento de voz y cámaras que hacen del juego algo interactivo y mucho más colorido que aquellas pantallas verdes que tintineaban con las plataformas del «Donkey Kong».

A la primitiva «Game Boy», que llegó a vender más de 100 millones de unidades, le sucedieron las rejuvenecidas Gameboy Color, Advanced, Pocket y Advance SP, que no obtuvieron el éxito del novedoso primer modelo.

Foto: Kevin Dodge

La competencia le surgió pronto a la «Game Boy», sobre todo por parte de Sega que lanzó al mercado modelos similares y con nuevas opciones, pero el toque final se lo dio en 2005 la PSP de Sony que acabo enterrando a la última «Game Boy», la «Micro».

No obstante, Nintendo recuperó el éxito de ventas con la Nintendo DS, que consiguió vender en cinco años 100 millones de unidades en todo el mundo.

Según Iwata, el éxito de las consolas portátiles de Nintendo reside en los ví­deojuegos
, el software que da vida a la pequeña pantalla en que hoy jóvenes y mayores se devanan los sesos para matar el tiempo.

La «Game Boy» provocó el nacimiento de 500 tí­tulos, muchos de los cuales fueron antes estrenados en la Nintendo Entertaiment System (NES) un cajón de plástico gris para el que nació la pareja de fontaneros más famosa del mundo «Mario» y «Luigi».

La Nintendo DS y su última versión la DSi llevaron a nuevos récords de ventas a la empresa, entre ellos el aumento de ventas más rápido de la historia de la compañí­a.

La DS introducí­a nuevos tí­tulos enfocados en otro tipo de usuarios de mayor edad, con juegos de lógica y memoria
, así­ como las exitosas aventuras gráficas, pero esta vez con funciones táctiles.

Iwata asegura que Nintendo seguirá siendo fiel a su polí­tica centrada en el entretenimiento y sobre todo en el software, después de ver el éxito de tí­tulos como Pokemon que animaron las ventas de las últimas versiones de la Gameboy.

En la actualidad la mayorí­a de los dispositivos portátiles integran el mayor número de funciones posibles, como telefoní­a, internet o música.

No obstante, Iwata se muestra seguro en que el futuro de la compañí­a está en los ví­deojuegos y el diseño de software.

Según el directivo, ahora quieren entrar en las escuelas con juegos educativos para la Nintendo DSi, un lugar vetado en los 90 a aquella vieja y angulosa «Game Boy».

Ví­a EFE