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Tecnología

Viejos mapas japoneses en Google Earth causan revuelo

En esta imagen de computadora tomada de Google Earth, se puede ver un mapa feudal de una aldea en el centro de Japón de hace centenares de años, superimpuesta a un mapa de las calles actuales. Foto: AP/Google Earth

Cuando Google Earth añadió mapas históricos de Japón a su colección en la internet, la compañí­a no esperaba una reacción negativa como la que ha generado. Después de todo, los detallados mapas datan de hace siglos, ya habí­an sido colocados en otro sitio en la web y un mapa histórico de Tokio colocado en 2006 no habí­a causado problemas.

La compañí­a, sin embargo, ahora enfrenta pesquisas del Ministerio de Justicia y furiosas acusaciones de prejuicios, porque sus mapas detallaron la ubicación de las antiguas comunidades de castas bajas.

Los mapas datan de la era feudal del paí­s, cuando los shogunes gobernaban y estaba en vigor un estricto sistema de castas

En el fondo de la jerarquí­a estaba una clase llamada burakumin, idéntica étnicamente a los demás japoneses, pero forzada a vivir en aislamiento porque realizaba trabajos asociados con la muerte, tales como matar animales, excavar tumbas y otros similares.

Las castas han sido abolidas desde hace mucho tiempo y las viejas aldeas buraku han desaparecido o han sido tragadas por las extensas metrópolis japonesas.

Hoy, los grupos de derechos dicen que los descendientes de los burakumin son unos 3 millones de los 127 millones de habitantes del paí­s, pero aún enfrentan prejuicios, basados casi exclusivamente en dónde viven o dónde vivieron sus antepasados.

Mudarse no ayuda mucho, porque empresas y padres de esposos potenciales pueden contratar agencias para detectar la existencia de antepasados buraku.

Listas de direcciones «sucias» circulan en la internet. Algunos sondeos muestran que esos barrios tienen valores inmobiliarios más bajos que áreas circundantes. Sin embargo, las locaciones modernas de las antiguas aldeas son mayormente desconocidas y muchos burakumin lo prefieren así­, pero los mapas de Google Earth señalan muchas de esas áreas.

Una zona en Tokio estaba catalogada claramente como «eta», una palabra derogatoria que literalmente significa «masas sucias». Un clic muestra las calles y edificios actualmente en el área.

Google dijo que colocó los mapas como una de muchas «capas» disponibles y afirma que sus acciones son aceptables porque son perfectamente legales, una posición que enfureció a lí­deres comunitarios burakumin.

«Si ocurre un incidente a causa de esos mapas y Google simplemente dice ‘no es culpa nuestra’ o ‘es culpa del usuario’, entonces no tenemos otra opción que el sistema de Google es en sí­ mismo racista«, dijo Toru Matsuoka, miembro de la cámara alta del parlamento.

Ví­a The Associated Press