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Tecnología

Robots muestran proceso evolutivo


Robots mueven sus aletas y cabecean en el agua como juguetes en una bañera en una pequeña alberca del laboratorio de la universidad Vassar. Sus acciones están dictadas por microprocesadores alojados en contenedores de plástico.

Aunque no lo parece, los dos robots nadadores fueron puestos en la pequeña piscina para estudiar la evolución, mostrando los encuentros entre depredadores y animales de presa de hace unos 540 millones de años.

El robot presa, bautizado Preyro, puede simular la evolución

No se trata de la evolución de un robot como en el filme «Terminator«, en el cual, las máquinas comienzan a tomar control de sus amos. En cambio, el profesor de biologí­a y ciencias cognitivas de Vassar, John Long y sus estudiantes pueden hacer cambios en la cola de Preyro para ver qué tipo de diseños le ayudaron a evitar la muerte a manos del robot depredador.

«Estamos aplicando (los conocimientos) de la selección natural«, dice Long.

El profesor figura entre un pequeño grupo de investigadores que estudian a nivel mundial la biologí­a y la evolución con la ayuda de robots que pueden hacer cosas como atravesar agua o deslizarse por costas. Los robots de Long, por ejemplo, someten a prueba teorí­as sobre el desarrollo de huesos más resistentes. Los investigadores creen que esos robots algún dí­a podrán imitar la actividad animal mucho mejor que antes.

Los microprocesadores son ahora más delgados y más sofisticados. Los materiales de construcción son más flexibles
. La misma tecnologí­a que facilita el uso de prótesis electrónicas también está ofreciendo a los cientí­ficos herramientas más modernas para estudiar biologí­a.

La misma tecnologí­a que facilita el uso de prótesis electrónicas también está ofreciendo a los cientí­ficos herramientas más modernas para estudiar biologí­a

«En el pasado, los robots no cumplí­an su función a plenitud porque hací­amos esas grandes cosas de metal con articulaciones rotatorias que eran realmente duras … Y no es así­ como actúa la naturaleza«, dijo Robert J. Full, profesor de biologí­a integrada de la universidad de California, en Berkeley.

El laboratorio de Full en Berkeley ha construido robots que pueden arrastrarse como cucarachas o trepar como lagartijas. En Suiza, investigadores crearon un robot en forma de salamandra que puede nadar y caminar a fin de investigar la transición de los vertebrados del agua a la tierra.

Y en la universidad de Harvard, George Lauder, profesor de biologí­a evolutiva, estudia la locomoción de los peces con la ayuda de aletas robóticas
. Lauder dice que los cientí­ficos no intentan construir imágenes de animales, sino imitar ciertas caracterí­sticas, como una aleta, o la columna vertebral, para estudiar cómo funcionan. Los cientí­ficos alteran entonces esas caracterí­sticas, a fin de ver cómo afecta un determinado desempeño.

Ví­a The Associated Press