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Tecnología

El emblemático Tetris cumple 25 años


El «Tetris«, el popular y adictivo videojuego soviético que conquistó a Occidente, cumplió esta semana 25 años.

A pesar de haber sido diseñado en 1984, el atractivo juego se ha adaptado al presente, ya que no sólo se encuentra en computadoras y consolas sino que además puede jugarse en Facebook y el moderno iPhone.

Incluso hoy en dí­a no es difí­cil ver a jóvenes de 20 y 30 años jugando «Tetris» en un bar recreativo, intentando mover cuatro cuadrados conectados y colocarlos en formatos ordenados a medida que descienden por la pantalla, cada vez más rápido.

«Uno podrí­a jugar para siempre«, dijo Michael Pierce, de 28 años, que practicaba su técnica en el videojuego contra Dan Rothfarv, también de 28. Ambos han sido entusiastas del juego desde que eran pequeños.

Pierce recuerda haber jugado a «Tetris» en una consola Game Boy de Nintendo cuando el aparato estaba expuesto en la tienda, ya que su familia no podí­a pagarlo.

«Tetris» destaca como uno de los raros productos culturales que llegó al oeste desde la Unión Soviética durante la guerra frí­a. Su adictivo ritmo contra el tiempo fue una señal de lo que vendrí­a después, como el uso ininterrumpido de una Blackberry o el sitio en internet Twitter.

Mucha gente que creció jugando a «Tetris» aún no lo ha dejado

«Esperaba a que mis padres se fueran a la cama, metí­a mi Nintendo a mi habitación, la conectaba a mi televisión y jugaba al juego hasta altas horas de la madrugada«, dijo John Clemente, un jugador en un bar de Brooklyn llamado Barcade. El joven dijo que «Tetris» era el único videojuego que le llevarí­a «casi a la locura«.

Es fácil aprender a jugar. Es necesario rotar los elementos que caen por la pantalla para formar lí­neas enteras en la parte baja de la imagen. Hay que colocar los elementos de manera que queden pocos espacios abiertos. El objetivo es lograr formar cuatro filas de una sola vez.

Pero el videojuego es difí­cil de dominar porque los elementos caen sin un orden especí­fico, lo que hace muy difí­cil predecir la mejor manera para organizarlos y que formen columnas perfectas.

Ví­a The Associated Press.