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Tecnología

¡El infalible en la cocina! Así funcionan los microondas

Foto: Cortesía del Confidencial

(Caracas, 14 de abril. Noticias24) – El microondas ha cambiado la forma en que cocinamos en la actualidad. Se ha convertido en el gran aliado de muchas personas que viven una vida apresurada y sin mucho tiempo, pero pocos saben como funciona.

Para empezar, debemos explicar qué es el calor, desde el punto de vista de la física.

La materia está formada por átomos que se organizan en moléculas y cuando medimos la temperatura de la misma, lo que realmente se está midiendo es la velocidad con que se agitan sus moléculas. Si un objeto está más caliente que otro es porque sus partículas se están agitando más rápidamente.

Las microondas hacen vibrar el agua

En los hornos comunes, los alimentos se calientan de dos maneras diferentes. La primera es por el calor que transmite el aire que los rodea hacia la parte interior de los alimentos. La segunda es por medio de la fuerte radiación que produce la resistencia, igual que el sol nos calienta a nosotros. En ambos casos, el calor actúa desde afuera hacia adentro.

En el microondas la física es distinta. De esta manera, el calor se produce en la parte interior del mismo alimento y se va extendiendo. Para ello se utilizan las microondas, un tipo de radiación situada entre las ondas de radio y los infrarrojos. Su frecuencia normalmente ronda los 2.450 megaherzios.

Perry Spencer, ingeniero de la compañía Raytheon Corporation, investigaba sobre los usos del radar cuando observó que el chocolate que llevaba en el bolsillo estaba derretido. En ese momento pensó que podría deberse a causa de las ondas emitidas por el aparato con el que se encontraba trabajando, que era un magnetrón. Así que acercó algunos granos de maíz que sorpresivamente comenzaron a explotar en forma de palomitas y fue cuando Spenser descubrió las microondas.

Las microondas, por un lado, son absorbidas por las moléculas del agua, azúcares y algunas grasas. Cuando esto ocurre, las hacen vibrar y rotar unas 2400 veces por segundo. Este movimiento es lo que llamamos calor.

Por lo tanto, el calor se genera dentro del propio alimento y se va extendiendo, al contrario de lo que ocurre en los hornos comunes. Por esta razón, los alimentos calentados o cocinados en el microondas no tienen ese aspecto seco y crujiente, sino que quedan un poco húmedos porque el agua se evapora de adentro hacia afuera, condensándose en la superficie.

El efecto sobre el metal y el plástico

Cuando nos quemamos sacando un plato del microondas no es consecuencia del efecto de las ondas, pero si del calor transmitido por el alimento. Los materiales como el metal, el plástico o la cerámica no absorben esa radiación. Solo se deben utilizar los materiales indicados como aptos para el microondas.

En cuanto al metal, las microondas pueden producir algunas corrientes eléctricas como provocar chispas en algún cubierto que hayamos introducido dentro. Sin embargo, con un metal sin aristas, como es el interior de aparato, no ocurre nada de esto, ya que las ondas simplemente rebotan volviéndose hacia el alimento. La carcasa exterior del electrodoméstico evita que las ondas escapen.

Hay un componente del microondas, situado habitualmente en la parte posterior, llamado magnetrón. Se trata de una cavidad metálica con un filamento que se calienta al rojo vivo y emite electrones y un potente imán que los hace girar, generando así las ondas. Un ventilador dirige esas ondas hacia el interior del microondas, donde se dirigen en todas direcciones, rebotando contra las paredes metálicas hasta chocar con el alimento, que las absorbe.

El plato giratorio

La intensidad y la presencia de las microondas no son uniformes dentro del electrodoméstico, sino que hay algunos puntos que se intensifican debido al rebote. Por este motivo, los microondas tienen el plato giratorio en su interior, para que todo el alimento caliente de manera uniforme.

La distinta incidencia de las ondas no es la única causa de que un alimento se caliente de forma irregular, sino que ese efecto puede estar causado también por la distinta movilidad de sus moléculas. Es lo que pasa cuando introducimos un alimento en proceso de descongelación. Cuando se encuentran en estado sólido, las moléculas de agua son mucho menos móviles, y puesto que es su movimiento lo que causa el calor y no al revés, el efecto de las microondas en este caso es menor. Esto provoca que las zonas en las que el agua se ha empezado a descongelar se lleguen a cocer mientras otras siguen en estado sólido.

Muchos microondas cuentan con una opción de descongelado. Cuando la activamos, lo que hace el aparato es emitir ondas de forma intermitente: primero calienta las moléculas que se van liberando, y después deja que éstas transmitan el calor y descongelen a sus compañeras, repitiendo este proceso varias veces.

Con información de el Confidencial