Empresarios del porno y religiosos se unen contra el .xxx

Los empresarios de pornografí­a en Internet y algunos grupos religiosos se han unido en una extraña alianza, cuando ICANN, una de las burocracias más importantes de la red, se aproxima a tomar la decisión sobre el crear o no una “zona roja” virtual, usando el dominio “.xxx”, que serí­a creado para controlar de forma más estricta el acceso a la pornografí­a por parte de niños.

La ICANN (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers) votará esta semana para decidir si se aprobará la creación del dominio “.xxx” para uso voluntario de los sitios porno. La decisión parece depender de la aceptación que esto tendrí­a dentro de la industria de la pornografí­a… y muchas webs se han opuesto.

Mark Kernes, representante de la Coalición por la Libertad de Expresión, dice “el criterio es que debe tener apoyo de toda la industria a la que se supone va a servir, y no es así­. No he conocido al primer webmaster o productor de video para adultos que esté a favor del .xxx. Y he conocido a muchos”.

Quienes están detrás de esta propuesta es una empresa llamada ICM Registry, Inc. y su presidente Stuart Lawley, quienes pretenden comercializar el registro de los sites terminados en .xxx. ICM Registry asegura que luchará contra cualquier esfuerzo gubernamental de hacer obligatorio el uso del dominio .xxx y ha mostrado unos 76.000 nombres “pre-registrados” como “evidencia” del apoyo a su iniciativa dentro de la industria porno. Pero Kernes, de la Coalición, desestimó tal “evidencia” aduciendo que los webmasters han estado reservando los nombres para que nadie más pueda usarlos.

Los administradores de webs pornográficas están preocupados de que la existencia del dominio “.xxx” (en lugar de los habituales .com o .net), por ahora voluntaria, harí­a mucho más fácil a los gobiernos obligarles a usarlas y “esencialmente, convertir en un ghetto la información sexual en la web”.

La Coalición considera que crear un dominio para sitios infantiles serí­a más apropiado, pues por su carácter voluntario, el “.xxx” no tendrí­a demasiados efectos en la capacidad de los padres de bloquear el acceso a pornografí­a desde los computadores que usan sus hijos. Sin embargo, aunque el uso de .xxx fuera obligatorio, el bloqueo de estos dominios serí­a inútil en muchos casos puesto que cualquier niño podrí­a acceder a las páginas bloqueadas introduciendo simplemente la dirección IP del sitio web en lugar de su nombre de dominio equivalente.

Por su parte, los grupos religiosos temen que la creación del “.xxx” legitimice y expanda el número de sitios porno, que según una estadí­stica de comScore Media Metrix, son visitados por más de un tercio de los usuarios de Internet.

Un abogado ligado a grupos cristianos, Patrick Trueman, opina que “habrá el doble de pornografí­a en la red, porque mantendrán sus dominios .com y además comprarán el .xxx”.

Para Trueman y otros crí­ticos, los únicos beneficiados por la medida serí­an los empresarios fundadores de ICM, que piensan cobrar 60 dólares (casi 10 veces lo que cuesta un dominio normal) por registrar cada nombre de dominio “porno”, de los cuales dicen que destinarí­an diez a combatir la pornografí­a infantil y mejorar la seguridad de los niños en la red.

(En la foto, Stuart Lawley, propulsor de la iniciativa de crear el .xxx y presidente de ICM Registry, Inc.)

[ Via Associated Press, msnbc ]