Una polémica web dónde los jóvenes se muestran

“El contenido nos parece educativamente nocivo”. Así­ de contundente se mostró ayer Carmen González Madrid, la adjunta al Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, sobre el contenido de la página web votamicuerpo. com, donde cientos de jóvenes cuelgan sus fotografí­as para someter su figura a la votación de los demás internautas. Su dueño ha denunciado presiones para que cierre.

González Madrid explicó que páginas como la aludida son una consecuencia directa de una sociedad que rinde culto al cuerpo y que, con ello, frivoliza cuestiones tan importantes como la imagen personal.

La responsable de la institución indicó que, más que una cuestión legal, la aludida página plantea un problema educativo. “Creo que lo que hay que extraer de la existencia de webs como ésta es que está proliferando ese ocio solitario de los dormitorios al margen de los padres“, reflexionó para La Vanguardia González Madrid. “Pero los padres no pueden – prosiguió-desligarse de este ocio sólo porque está dentro de casa. Pienso que estamos comenzando a ver estos nuevos peligros que acechan a los menores en sus propios hogares” frente a los que hasta ahora preocupaban a los progenitores y que creí­an siempre fuera de sus domicilios.

Los juristas del Defensor del Menor han estudiado superficialmente el contenido de votamicuerpo. com y consideran que es muy complicado tratar de actuar desde el punto de vista legal aunque muchos de los participantes sean menores de edad y no haya expreso consentimiento de sus padres. A pesar de ello, el propio defensor se reunirá la próxima semana con la asociación de proveedores de internet para profundizar en el análisis. “Si encontramos cualquier resquicio legal, lo denunciaremos”, anticipa la adjunta al Defensor del Menor madrileño.

Qué es votamicuerpo.com

Centenares de jóvenes cuelgan su foto en una web donde su fí­sico se somete a votación

Su imagen aparece en la categorí­a reservada para los que están entre los 15 y los 20 años. Para la ocasión ha elegido una insinuante fotografí­a en la que aparece a gatas sobre una cama. Se hace llamar la_ super_ rubia y esa foto que ha colgado en internet ha sido ya votada (con una puntuación media de 8,1) por cerca de 1.400 internautas, la mayorí­a adolescentes como ella. Uno de los que han votado a la_ super_ rubia es er_ nene_ xulakoo.Le ha dado un diez, con el siguiente comentario: “maemia ati si ke te ponia yo las botas kariño. Un 10 xulaaa”.

La super rubia y er nene xulakoo son sólo dos de los centenares de protagonistas que dan contenido y vida a votamicuerpo. com, una interminable galerí­a fotográfica en la que los adolescentes – muchos de ellos menores de edad- hacen pública su imagen con el único ánimo de recibir de los demás votos y halagos sobre su cuerpo. Esa foto les sirve, además, para establecer posteriores contactos con aquellas personas que les puntúan.

Isaac Amigo, profesor de Psicologí­a de la Salud de la Universidad de Oviedo y autor de libros que tratan sobre la imagen y el culto al cuerpo entre adolescentes, opina que webs como ésta “son un nuevo ejemplo de cómo en nuestra sociedad se ha consolidado la creencia de que el éxito social y las relaciones con los demás dependen, en gran medida, de lo que hoy se considera un cuerpo bonito”.

En votamicuerpo. com no hay fotos de adolescentes obesos ni de aquellos que podrí­an encajar – siguiendo ese estereotipo social del que habla Amigo- en el grupo de los feos. A estas edades puede resultar traumático colgar la imagen en una de esas páginas y que nadie te vote porque el aspecto no se amolda al canon establecido. De hecho, aunque la mayorí­a de esas fotos se las hacen los propios adolescentes en sus habitaciones en la más absoluta soledad, a una gran mayorí­a les satisface después que sus amigos y amigas sepan del éxito que esa imagen ha tenido entre el resto de cibernautas. Responsables de locales públicos con acceso libre a internet – que prefieren mantenerse en el anonimato- han sido los primeros en constatar los nervios y tensiones vividas por esos menores que han colgado la foto de su cuerpo y que se muestran impacientes por conocer la puntuación que les darán.

La responsable de una biblioteca pública revela que en una ocasión detectó que un grupo de menores habí­a colgado en esa página las fotos de dos compañeros de 13 años sin su permiso. Ambos, con problemas de obesidad, se apresuraron a quitarla para evitar las burlas del resto de usuarios. La solución adoptada en alguno de esos espacios públicos ha sido controlar el acceso de esos menores a la web por entender que puede ser perjudicial para ellos.

Carmina Saldaña, catedrática de Modificación y Terapia de Conducta de la facultad de Psicologí­a de la Universitat de Barcelona (UB), no esconde su sorpresa por las poses, vestimenta o gestos insinuantes que adoptan estos menores a la hora de hacerse la foto. “Páginas como ésta sólo contribuyen a potenciar mucho más el culto al cuerpo”, afirma Saldaña. Pero lo más preocupante es la edad de los protagonistas que dan vida a este rincón cibernético. “Aquí­ sólo se premia la imagen – añade la catedrática- y eso es muy peligroso porque después esos adolescentes que ganan en autoestima al triunfar en esa página pueden venirse abajo al comprobar que la relación cara a cara requiere mucho más que un cuerpo bonito y son incapaces de demostrar sus habilidades”. Carmina Saldaña recalca lo peligrosas que son para el desarrollo de los adolescentes estas conductas, que se gestan y desarrollan en la soledad de una habitación y ante una pantalla. “Prefieren estar ahí­ antes que salir a relacionarse”, apunta.

Isaac Amigo tiene, por su parte, su propio término para referirse a lo que ocurre en esa web: cuerpolatrí­a.”Esos adolescentes han caí­do en el error de creer, animados por lo que ven en el mundo que les rodea, que un cuerpo admirable abre todas las puertas, cuando como mucho no pasa de ser una tarjeta de presentación”. A Amigo le resulta llamativo, por otro lado, la gran cantidad de chicos que también quieren saber cómo valoran los demás su cuerpo. “Es un claro indicador de que ese culto por la imagen ha traspasado ya la barrera de género”.

Rosa Maria Raich, profesora de Psicologí­a de la Universitat Autí²noma de Bellaterra (UAB) y responsable de la Unidad de Evolución e Intervención en Imagen Corporal, confiesa que la primera impresión, al ver algunas de esas insinuantes fotos que podrí­an encajar en el catálogo de cualquier pederasta, es de “angustia”. Raich achaca el éxito de esta web entre adolescentes a la creencia extendida de que “uno puede tener el cuerpo que quiere, que cambiar de aspecto es hoy en dí­a lo más fácil del mundo y que ser guapo o guapa es sinónimo de felicidad”.

Esta profesora recuerda que, hoy en dí­a, las empresas más rentables son las relacionadas con el culto al cuerpo y lamenta que webs como ésta pueden hacer mucho daño entre aquellos adolescentes, que ella suele tratar, con la autoestima por los suelos al no gustarse. “Muchas veces el problema no existe y sólo es una percepción de ese adolescente”, añade.

Carmina Saldaña, autora de libros y publicaciones sobre anorexia y bulimia, opina que esa obsesión por valorar “más el envoltorio que el contenido” es el primer paso para caer en un trastorno alimentario. Esta catedrática ha trabajado para retirar de internet páginas que promueven conductas para perder peso y que enseñan a los adolescentes a disimular ante su familia esas conductas que van contra su salud. Es uno de los peligros que se corre – concluye Isaac Amigo- cuando “la calificación estético-social de delgado está por debajo de la clasificación de delgadez en términos de salud”.

Javier Ricou – La Vanguardia