Videojuegos que enseñan como delinquir

Ante el contacto directo que experimentan nuestros hijos -a través de los entretenimientos virtuales de PlayStation-, con escenarios de drogas, robos y asesinatos, el psiquiatra Roberto de Vries, explica que antes de “aislarlos” de la realidad de la calle, lo más sano es inculcarles “valores de vida” que le permitan salir airosos de cualquier ambiente hostil.

La preocupación que invade a una madre lectora, por el daño emocional y de conducta que podrí­a generar a sus dos hijas de 7 y 8 años la exposición diaria y de forma efusiva a la saga “Grand Theft Auto: San Andreas (GTA San Andreas)”, -un videojuego de PlayStation que recrea fielmente la vida de “CJ”, un pandillero, de tez negra, que invita a sus usuarios a cometer robos, asesinatos y traficar con drogas- nos llevó a consultar la opinión del psiquiatra Roberto De Vries.

De Vries, experto en el estudio de la violencia como una manera de ejercer el poder, de entrada reflexiona: “A los jóvenes y a los niños les ha tocado experimentar un mundo en el cual la violencia es un tema cotidiano, de todos los dí­as y momentos. Su mundo por más que queramos aislarlos de él, en especial en sus edades más tempranas, es un mundo en el cual la violencia -que la conceptualizamos como ‘la patologí­a del poder’- es evidente.

Por lo tanto, me pregunto, si hacerlo es criarlos con absoluta minusvalí­a frente a otros que sí­ se exponen a ella con absoluto realismo, perdiendo incluso, la etapa más bella de la existencia: ¿Exponemos a los niños y jóvenes a ser una especie de tele tubbies eternos para resguardarlos de la violencia? o ¿criamos -por el contrario- a una especie de monstruos en miniatura que son capaces de observar los asesinatos como parte normal de su vida, creándole la consciencia de que sólo el fuerte sobrevive en un ambiente inhóspito y siempre peligroso?”.

Para el especialista la respuesta a esta pregunta es motivo de preocupación para muchos padres y lí­deres. En primer lugar aclara que “aislar” a los infantes de su realidad diaria, por muy cruel que sea, “no es lo correcto”. Los niños -explica- deben ser expuestos a este submundo, pero para ello es necesario que en su casa, en la escuela y a través de los medios les enseñen e inculquen “valores”.

Según el experto, existen tres “grandes” e indispensables valores -de los cuales se derivan otros- que todo ser debe tener presente y que serán básicos para su formación como persona de bien: exaltar la vida sobre la muerte, el premio sobre el castigo y la verdad sobre la mentira. Teniendo desde la infancia este conocimiento, el ser humano puede enfrentar con mayor tenacidad los “vicios” del mundo real.

Adrenalina en los Cybers

En un sondeo realizado por el equipo reporteril del Diario La Voz en varios Cyberscafés del centro de Caracas, nos encontramos con niños que desde los 7 años tienen acceso a contenidos de la red y videojuegos censurados para su edad, como la saga “GTA San Andreas”, que está concebida -según sus creadores- sólo para mayores de 18 años. Pero en la práctica la norma no se respeta.

Un chamo de 9 años, desde hace meses juega San Andreas. “En el juego soy CJ. Para ganar tengo que superar muchas misiones: matar a los enemigos que son los policí­as, caerle a tiros a los malandros de las otras bandas, robar carros y comprar diferentes pistolas. Es muy divertido, lo que más me gusta de todo es que puedo andar en moto”, dice.

Una niña de 9 años también, se muestra eufórica ante el computador y revela que le encanta la saga que recrea la vida de pandilleros. “Me gusta mucho San Andreas, es fino. El juego consiste en superar misiones, tengo que sacar a las mujeres a patadas de los carros para quitárselos, meterme para las casas a robar y matar a los policí­as, porque ellos les caen a tiros a nuestra banda”.

Cuando interrogamos a los muchachos, todos entre 7 y 14 años, qué era lo que más le gustaba del citado videojuego, de forma masiva respondieron que era muy “dinámico”, el tener que hacer varias acciones a la vez, los llenaba de “full” adrenalina.

¿Efecto catártico o escuela del mal?

De Vries explica que los estudios desde hace muchos años hablan de dos teorí­as contrarias ante el efecto de la exposición de la violencia en los niños y que se pueden resumir de la siguiente manera:

-Uno de tipo catártico, que no hace daño sino que sirve para liberar energí­a y más nada. Los que se exponen (a los contenidos violentos) son pasivos en su vida diaria, ya que botan a través de la exhibición y participación activa -como en este juego- toda la carga de la ira reprimida. Y por el contrario, están los que demuestran que son una escuela de enseñanza de violencia, por lo que con ello, estamos adiestrando a los niños a ser cada vez más violentos y más peligrosos tanto para ellos, como para las sociedades en las que estén inmersos-, explicó De Vries.

El también periodista, fija su posición ante dicha teorí­a. “Yo soy de los que cree que no se puede diferenciar a qué niños (la exposición a la violencia) sí­ les va a hacer daño y a cuales no. El efecto de la computación es más impactante que los medios audiovisuales tradicionales como la televisión y el cine, ya que la participación directa, con todo lo que implica en las áreas de la decisión, el autocontrol, la autoconfianza y la inteligencia reactiva -en la que cuenta la velocidad de respuesta- hace que sea un medio muy potente para el establecimiento de pensamientos, emociones y acciones que pueden ser tanto positivas como negativas”.

Es por ello que la presencia de los valores -sostiene el entrevistado- es importante en la formación del ser humano, porque a través de ellos, podemos profundizar los procesos educativos. “Un niño o joven que tenga claridad de valores -o que sus padres, maestros, lí­deres y medios los tengan- será alguien que a pesar de ser expuesto a altos niveles de violencia, éstos no le cambiarán de manera radical su marco fundamental. Inclusive, ésta exposición puede hacerle ver lo negativo que son todos aquellos que hacen lo que sea por obtener el poder. Es decir, el problema está más en la ausencia de valores de los padres y otros modelos porque sí­ no logran transmití­rselo al niño, éste podrá aprender a tener una eficiencia de violencia en cualquier realidad del ambiente.

En este sentido, el peor de los documentos cibernéticos o audiovisuales puede constituirse en el mejor de los materiales para enseñar los valores correctos”, argumenta finalmente el psiquiatra.

Nueva Ley

El pasado domingo 25 de marzo entró en vigencia la Ley para la Protección de niños, niñas y adolescentes en salas de uso de Internet, videojuegos y otros multimedias. Con el reglamento el Gobierno pretende regular los horarios y contenidos a los que tienen acceso los infantes en los cyberscafés. En su capí­tulo II, artí­culo 8, la norma es clara: “Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a recibir, buscar y utilizar información acorde con su desarrollo integral en las salas de juegos computarizados, electrónicos o multimedias y de servicios de Internet.

Sin embargo, está prohibido el acceso a información y contenidos que promuevan, hagan apologí­a o inciten a la violencia, a la guerra, a la comisión de hechos punibles, al racismo, a la desigualdad entre el hombre y la mujer, a la xenofobia, a la intolerancia religiosa y cualquier otro tipo de discriminación, a la esclavitud, a la servidumbre, a la explotación económica o social de las personas, al uso y consumo de cigarrillo y derivados del tabaco, de bebidas alcohólicas (…) de sustancias estupefacientes y psicotrópicas, así­ como aquellos de carácter pornográfico, que atenten contra la seguridad de la nación o que sean contrarios a los principios de una sociedad de democracia revolucionaria”.

¿En qué consiste “GTA San Andreas”?

El videojuego recrea la historia de Carl Johnson, alias CJ, un antisocial de tez negra, que luego de 5 años ausente, regresa al estado San Andreas, ambientado en los años 90, en las urbes norteamericanas Los íngeles, San Francisco y Las Vegas.

CJ vuelve a Los Santos -su ciudad natal- impulsado por la muerte de su madre, quien fallece a manos de banda rivales. De esta manera, los jugadores se sumergen en un mundo de barbarie, drogas, robos, cruentos asesinatos, corrupción, y uso de lenguaje obsceno, en donde el único fin del personaje es recuperar el respeto perdido entre los delincuentes y mantener el control absoluto de la calle.

Con un realismo pasmoso, el jugador debe alimentar, cortar el cabello, vestir o tatuar a CJ. Por medio de una barra de múltiples opciones, los usuarios tienen acceso a todo tipo de armas para cometer sus fechorí­as (desde pistolas hasta la metralleta UZI israelí­ o el fusil Kalashnikov), conducen vehí­culos de gran potencia, motos y bicicletas. La destreza para ejercer brutalmente la fuerza fí­sica no queda atrás. Mientras CJ haga más uso de sus habilidades delictivas irá obteniendo “más poder”.

Censurado

Desde su aparición en 2004, “GTA San Andreas” ha sido prohibido en varias partes del mundo, por lo que escenas consideradas como de extrema violencia callejera y de contenido sexual fueron modificadas sin mayores logros en el 2005.

ESRB, la calificadora de juegos y otros contenidos de Estados Unidos, dada las constantes crí­ticas, cambió la calificación de “GTA San Andreas” de M (maduro, para mayores de 17) a “sólo adultos”. La polémica se ha extendido a Japón, Australia y el Reino Unido, en donde la saga ha sido censurada.

Amnistí­a Internacional también se pronunció sobre el maltrato femenino en el juego, por lo que sus anuncios publicitarios han sido restringidos y sólo se permiten después de la media noche.

Ficha técnica del videojuego
Plataforma: PlayStation 2, PC y Xbox
Género: Acción
Desarrollo: Rockstar North
Producción: Rockstar Games
Distribución: Take 2 España
Calificación: Z (adultos)
Página web oficial: www.rockstargames.com/sanandreas
Fecha de lanzamiento: 29/10/2004

Iriana Alvarez – Diario La Voz (Venezuela)