X

Tecnología

Judí­os ultraortodoxos piden bloquear cibersitios israelí­es

En esta foto del lunes 25 de enero de 2010, un judí­o ultraortodoxo pasa frente a un café internet en el centro de Jerusalén. Los rabinos ultraortodoxos tienen un nuevo enemigo en el mundo decididamente profano de la internet: dicen que los sibersitios de su propia comunidad diseminan “basura y abominaciones”. (AP Foto/Maya Hasson)

Influyentes rabinos ultraortodoxos en Israel han encontrado un nuevo enemigo en el mundo decididamente profano de la internet: promueven el boicot de los cibersitios de su propia comunidad, a los que acusan de “diseminar habladurí­as, calumnias… basura y abominaciones”.

Es el estallido más reciente de la sorda batalla de los rabinos de la comunidad ultraortodoxa, o haredi, para conservar su influencia sobre cientos de miles de feligreses en una era en que las fuerzas de la tecnologí­a adquieren un poder creciente.

Los portales ultraortodoxos no contienen el material chabacano que suele ser el blanco tradicional de la ira rabí­nica, pero los sitios publican artí­culos sobre polí­tica, economí­a, salud y religión que incluyen polémicas con aportes irreverentes y no controlados de los lectores, así­ como crí­ticas directas a la autoridad de los rabinos.

En respuesta a un informe reciente sobre presuntos sobornos en una escuela ultraortodoxa en Tel Aviv, un lector colocó una foto de los tres monos sabios”no oí­r, no ver, no hablar el mal” a los que comparó con las autoridades municipales, escolares y religiosas.

Otro lector, en un comentario acerca de un pleito que pasó de una corte religiosa a un tribunal civil, vaticinó que el “haredibán” un juego de palabras con “Talibán” perderí­a autoridad en la comunidad.

Los comentarios anónimos son un soplo de aire en el mundo intensamente enclaustrado de los 650.000 haredim “temerosos de Dios” israelí­es. Viven en enclaves por todo el paí­s y tienen sus propias escuelas. Estas comunidades, reconocibles por los hombres barbudos con sacones negros y sombreros de ala ancha, tienen contactos mí­nimos con el mundo exterior.

Los rabinos ultraortodoxos se han esforzado por levantar muros entre su comunidad y el mundo exterior, así­ que la tecnologí­a es uno de los principales campos de batalla.

La televisión está prohibida en muchos hogares ultraortodoxos. Los teléfonos celulares deben tener filtros “cásher” para impedir que se acceda con ellos a sitios con sexo u otros materiales objetables.

En un caso tristemente célebre, la familia del gran rabino sefardí­ Shlomo Amar hizo secuestrar a un joven de 17 años, lo amenazó con un cuchillo y le dio una paliza por conocer a la hija del rabino mediante el chateo por internet y luego encontrarse con ella sin supervisión, un tabú para los ultraortodoxos.

Copyright 2010 The Associated Press.