X

Tecnología

La tecnologí­a GPS, uno de los mejores inventos para orientarse

Foto: DPA

Los automovilistas dicen que es una de las mejores cosas que se han inventado: el navegador. Este aparato indica al conductor la ruta que debe seguir para llegar a la dirección que busca. Así­ evita perderse, incluso si va conduciendo por una ciudad que no conoce. El navegador le va diciendo el camino, con indicaciones como: «a cien metros, gire a la izquierda».

Los automóviles más nuevos ya llevan incorporados estos aparatos, que también se usan en barcos y aviones. En los automóviles más antiguos, los navegadores se suelen fijar en la parte interior del parabrisas. A estos aparatos también los llaman GPS. Estas siglas significan Global Positioning System, lo que traducido del inglés quiere decir: Sistema de Posicionamiento Global.

Funcionan de forma parecida a la radio. La radio recibe señales que llegan por el aire y las transforma en música o noticias. También los navegadores reciben señales, pero éstas provienen de más lejos: del espacio.

Allí­ hay satélites que vuelan alrededor de la Tierra a gran altura. Estos satélites enví­an las señales con los datos que el navegador necesita para determinar la posición exacta en la que se encuentra. Es algo que funciona en cualquier lugar del mundo, siempre y cuando no haya muros o edificios muy altos, ya que las señales no pueden atravesarlos.

La tecnologí­a GPS utiliza en total 24 satélites, que están repartidos en el espacio de manera que el navegador del automóvil pueda recibir las señales de al menos 4 de ellos. Esto es muy importante, porque el navegador necesita 4 señales para calcular el lugar exacto en el que nos encontramos. Lo hace utilizando el computador que lleva dentro.

Esas señales le indican la latitud y la longitud geográficas, la altitud y también la hora exacta. Pero esto todaví­a no basta para guiarnos hasta la dirección a la que queremos llegar. Para eso, el navegador necesita los mapas que tiene en su memoria. Lo bueno es que el aparato tarda sólo unos segundos en calcular toda la ruta y que su margen de error es de sólo pocos metros. Y si de todas formas la persona que conduce se equivoca, le dirá: «gire cuando sea posible».

Ví­a»DPA»