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Tecnología

La tecnologí­a estereoscópica conquista el cine de animación europeo

El cine en versión estereoscópica, conocido por el gran público como 3D, es la gran tendencia que marcan los proyectos presentados en el Cartoon Movie 2010, el foro anual del cine de animación europeo que reúne a más de 600 profesionales del sector en la ciudad francesa de Lyon.

“Los hábitos en el cine han cambiado, ahora en casa puedes tener una televisión de 40 pulgadas con un ‘home cinema‘, por lo que el cine debe ofrecer un escalón más”, aseguró a Efe el director general de la productora española “Perro Verde Films” y secretario general del Cartoon Movie, Manuel Cristóbal.

Las versiones de los filmes en 3D están a la orden del dí­a y surgen también como un elemento más para combatir uno de los grandes males del sector, la piraterí­a

Las versiones de los filmes en 3D están a la orden del dí­a y surgen también como un elemento más para combatir uno de los grandes males del sector, la piraterí­a, ya que sólo las grandes salas ofrecen esta posibilidad de proyección.

Si en la edición anterior del Cartoon Movie sólo se presentaron tres proyectos en este formato, en 2010 han sido 13 pelí­culas de un total de 50.

“Ahora todas las pelí­culas familiares que se hacen por ordenador van a tener su versión estereoscópica“, detalló Cristóbal, quien explicó que España “siempre ha sido pionera” en el cine de animación y que por tanto ya presenta pelí­culas con el 3D por bandera.

En estos mismo términos se expresó José Antonio Rodrí­guez, productor ejecutivo de Ilion Animation Studios, la productora de la pelí­cula española de animación “Planet 51”, un éxito de taquilla que sin embargo no tuvo versión en 3D.

“Esta fuera de duda que (el 3D) ha sido un éxito de público, que cada vez demanda más pelí­culas estereoscópicas, y por tanto las distribuidoras también”, dijo a Efe Rodrí­guez, quien recordó que el nuevo proyecto de su estudio ya se verá en tres dimensiones.

Rodrí­guez señaló que este tipo de tecnologí­a aún debe desarrollarse mucho, aunque admitió que es “un reto bonito” porque permite al espectador meterse de lleno en la pelí­cula.

El proyecto que sí­ que se presentó en 3D fue la producción española “O Apostolo”, rodada en ‘Stop Motion’ y estereoscópico, pese a que en principio no debí­a ser así­.

“Los mercados internacionales nos dejaron muy claro que si no era en estereoscópico no habí­a nada que hacer”, comentó la productora ejecutiva de “Artefacto Producciones”, Isabel Rey, responsables de “O Apostolo”, quienes tuvieron que fichar a profesionales estadounidenses para adaptarse a las nuevas pautas del sector.

Sin embargo, no todos sucumben a la tecnologí­a. El film “The Heart of the Oak”, co-producida por las españolas “Milí­metros” y “Dibullotion Studio”, prefirió no realizar su proyecto en este formato.

“El 3D es la moda, pero siempre hemos pensado que la tecnologí­a no define a un buen proyecto.
La calidad está en otras cosas, en cómo se cuenta la historia, cómo se definen los personajes…”, argumentó a Efe Tania Arellano, de “Milí­metros”, otro de las productoras que han venido a este foro a establecer contactos para buscar financiación para sus proyectos.

El Cartoon Movie, que cumple su duodécima edición, es la gran referencia europea del cine de animación, con más de 600 profesionales del sector que se reúnen durante dos dí­as, y en el que España ha tenido un papel destacado, al ser el segundo paí­s que presentó más proyectos, seis en total, detrás de la anfitriona Francia, con 16 pelí­culas.

La animación española es una referencia “mundial y europea”, gracias al trabajo de muchos estudios, al hecho de que hubo dos pelí­culas preseleccionadas a los í“scar y un corto nominado (“La dama y la muerte”) y que el año pasado se estrenó una pelí­cula española como “Planet 51” en Estados Unidos con 3.000 copias, explicó Cristóbal.

La casa granadina “Kandor Moon”, que produce junto a Antonio Banderas “La dama y la muerte”, presentó en el Cartoon Movie su nueva producción, “Extraordinary Tales”, basado en cinco cuentos clásicos de Edgar Allan Poe.

Ví­a”EFE”