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Tecnología

NASA confirma existencia de un planeta “súper caliente” y con cola de cometa

Foto: EFE/NASAFotografí­a cedida hoy, jueves 15 de julio 2010, de una recreación artí­stica del “planeta cometario” o “HD 209458b”, como la agencia lo ha designado según un comunicado y que fue confirmada por los astrónomos que observan y estudian este objeto espacial a través del telescopio Hubble desde 2003. La agencia espacial de EEUU NASA confirmó hoy la existencia de este planeta con una atmósfera de temperaturas superiores a 1.000 grados centí­grados y con una especie de cola similar a la de un comenta.

La agencia espacial de EE.UU. NASA confirmó hoy la existencia de un planeta con una atmósfera de temperaturas superiores a 1.000 grados centí­grados y con una especie de cola similar a la de un cometa .

La existencia del “planeta cometario” o “HD 209458b”, como la agencia lo ha designado según un comunicado, fue confirmada por los astrónomos que observan y estudian este objeto espacial a través del telescopio Hubble desde 2003.

Este planeta se encuentra muy cercano a su estrella, hasta cien veces más cerca que Júpiter del Sol, y su recalentada atmósfera y el material de deshechos que contiene se queden atrás como una especie de camino parecido a una cola.

Según los cientí­ficos, los deshechos más pesados de carbono y silí­ceo son atraí­dos por los vientos calientes de la estrella y arrastrados como si escaparan de la atmósfera planetaria.

El planeta está localizado a 153 años luz de la Tierra, es un poco menos pesado que Júpiter y tan sólo tarda 3,5 dí­as en orbitar alrededor de su estrella.

En el sistema solar, el planeta más veloz es Mercurio cuya órbita alrededor del sol dura 88 dí­as.

Según la NASA, se trata de uno de los planetas fuera del sistema solar más analizados porque es uno de los pocos mundos exteriores que pueden verse pasar o transitar alrededor de su estrella.

En los últimas dos décadas, los astrónomos han detectado y confirmado más de 460 planetas que orbitan cerca de estrellas, según el Observatorio de Parí­s.

Ví­a EFE