Llegó la era de los cyborgs y exoesqueletos

Noticias24.- Similares a nuestras más violentas imaginaciones de Ciencia Ficción, ya aparecen los primeros cyborgs en Japón, pero en lugar de un destructivo armamento al estilo “MechWarrior”, estos robots están dotados de la capacidad de ayudar a un anciano o a un discapacitado a llevar una vida normal.

Yoshiyuki Sankai, un investigador de robótica de la Universidad de Tsukuba en Japón ha creado un traje robótico que podrí­a permitir a personas cuadrapléjicas caminar y llevar una vida normal, y a muchas otras personas a realizar esfuerzos mucho mayores a los que sus cuerpos pueden tolerar.

El traje robot se llama HAL (Hybrid Assisting Limb, o Extremidad Asistente Hí­brida), y ya va por su tercera versión, el HAL-3. Así­ como el robot lleva el mismo nombre de la computadora de 2001: Odisea en el espacio, la compañí­a de Sankai se llama Cyberdyne, como la empresa que desarrolló los cyborgs en la pelí­cula Terminator.

El robot de Sankai no es más que un exoesqueleto (esqueleto exterior) que lee las señales cerebrales para identificar qué movimientos desea hacer el portador del traje. Las manos y piernas del ser humano se moverán junto a al traje, permitiendo caminar, subir escaleras y levantar objetos pesados a personas ancianas o minusválidas. “Incluso un enfermo de polio o una persona con un problema en la médula espinal podrí­a caminar”, dijo Sankai.

El traje incluye un backpack o mochila donde se aloja una computadora con conexión inalámbrica, que constituye el “cerebro” del exoesqueleto, y que aprenderí­a con el tiempo a imitar la postura y gestos de la persona que lo viste.

Dos sistemas de control interactúan para ayudar al portador del traje a ponerse de pie, caminar y subir escaleras. Un sistema “bio.cibérnico” usa sensores bioeléctricos adheridos a la piel de las piernas para monitorear las señales transmitidas desde el cerebro a los músculos.

Esto es posible porque cuando alguien pretende levantarse o caminar, la señal nerviosa hacia los músculos genera una corriente eléctrica detectable sobre la superficie de la piel. Estas corrientes son tomadas por los sensores y enviadas hacia la computadora que traduce las señales nerviosas en señales propias que controlan los motores eléctricos en las caderas y rodillas del exoesqueleto. Toma una fracción de segundo que los motores respondan apropiadamente, y de hecho responden fraccionalmente más rápido a la señal original del cerebro que lo que lo hacen los músculos del portador.

Mientras el sistema biocibérnico mueve elementos individuales del exoesqueleto, un segundo sistema provee control robótico autónomo a los motores para coordinar estos movimientos, ayudando a que las tareas como caminar sean más fáciles. El sistema se activa automáticamente una vez que el usuario comienza a moverse.

La primera vez que caminan con el traje, los sensores almacenan información de postura y patrones de movimiento, y esta información se almacena en una base de datos propia para ser utilizada posteriormente. Cuando el usuario vuelve a caminar, los sensores alertan a la computadora, que reconoce el movimiento y regenera el patrón almacenado para proveer movimiento asistido.

La revista Time calificó al robot de Sankai como uno de los mejores inventos de 2005. Sankai también trabaja actualmente en el desarrollo de corazones artificiales.

El investigador se ha unido a Daiwa House Industry Co. y ya están construyendo la primera fábrica de estos trajes-cyborgs, que comenzarán a producirse en 2008 a un ritmo de 400 por año. El costoso traje podrí­a ser incluso alquilado por una pequeña mensualidad, y en algunos casos subsidiado por el estado japonés.

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