Futurista planta de energí­a solar en Sevilla

Noticias24.- Estas imágenes, que parecen salidas de un sueño o de una pelí­cula de ciencia ficción, pertenecen a una moderní­sima planta de energí­a solar ubicada en Andalucí­a, España. Esta novedosa planta no utiliza los conocidos “paneles solares”, sino que busca concentrar – mediante reflectores – la energí­a que se recibe en un amplio espacio de terreno, en un sólo punto ubicado a 40 pisos de altura.

En las afueras de Sevilla, seiscientos reflectores de acero rodean una “torre solar” de concreto de 115 metros de altura sostiene, en su parte superior, tiene un receptor de calor. El agua contenida allí­ se convierte en vapor, se almacena en tanques y se utiliza para mover las turbinas que producen la energí­a eléctrica que requieren 6.000 hogares andaluces.

David Shukman, reportero de Ciencias de la BBC, se trasladó hasta el corazón de la planta eléctrica de Solúcar y escaló la alta estructura de concreto. Esta es su impresionante crónica de lo que él llamó “un infierno solar”:

Desde la distancia, cuando dimos una curva y lo vimos por primera vez, no podí­a creer que esa extraña estructura frente a mi fuera real.

Una torre de concreto de 40 pisos de altura se yergue bañada en una intensa luz blanca, una imagen totalmente extraña en las profundidades del campo andaluz… la torre parecí­a bañada por mangueras gigantes, o de alguna forma rodeada de chorros de un gas pálido. Tuve dificultad para entender qué era.

De hecho, como descubrimos al acercarnos más, los rayos de luz reflejados por 600 enormes espejos son tan intensos que iluminan el vapor de agua y el polvo que flota en el aire. El efecto es que todo el lugar tiene un resplandor – casi un aura…

Es la primera planta comercial de electricidad que usa la energí­a del Sol de esta forma, y su operador Solúcar afirma que general 11 Megavatios sin emitir las más mí­nima bocanada de gases de invernadero. Esta cifra de energí­a es suficiente para servir a 6.000 viviendas. Pero, en algún tiempo, la planta podrí­a generar energí­a suficiente para las 600.000 personas que viven en Sevilla.

Funciona enfocando los rayos en un solo punto, convirtiendo agua en vapor que se dispara hacia las turbinas que generan la electricidad.

Al bajarme del vehí­culo, pude apenas abrir los ojos – la escena era excesivamente brillante. Usando lentes de sol pude distinguir las hileras de espejos, cada uno de 120 metros cuadrados, y el foco de sus rayos reflejados: una serie de tuberí­as de agua en el tope de la torre.

Un elevador nos subió casi todo el trayecto hasta la parte superior de la estructura, pero el camarógrafo y yo tuvimos que escalar los últimos cuatro pisos por las escaleras: pronto sentimos el calor, a pesar de los gruesos aislantes alrededor de la caldera.

Era como estar en un sauna, y hacia los últimos escalones, las piezas metálicas de la escalera estaban hirviendo. Nuestra recompensa fue la brisa fresca en la parte de arriba de la torre y la sorprendente vista de una lluvia de luz subiendo hacia nosotros.

Hasta el momento, sólo un campo de espejos está funcionando, pero pude ver los tractores limpiando el terreno para un campo más grande, donde se instalarán miles de espejos más.

[ Via BBC ]