Convierten el ciberspanglish en una herramienta web cotidiana

En el Primer Foro Mundial de Gobernabilidad de Internet, celebrado recientemente en Atenas, se pidió buscar la diversidad lingí¼í­stica en el ciberespacio y se alertó sobre la posibilidad de que el uso en exceso del inglés en detrimento de distintas lenguas deje sin voz a otras comunidades.

Esta preeminencia anglosajona se puede comprobar a diario en el creciente uso del ciberspanglish, término que engloba a aquellas palabras provenientes de vocablos ingleses que suelen ser habituales en el entorno Internet y que son reformulados al español.

Esta definición fue concebida por Yolanda Rivas, profesora de origen peruano, de la Universidad de Texas, Estados Unidos. Según ella, su uso se debe a que en ocasiones no existe una traducción al español que se asemeje con la acción que realiza la computadora, o bien a que la versión en castellano suena extraña o es complicada de usar.

Junto con esta definición, que data aproximadamente de 1996, surgió la polémica. Según Rivas, a los latinos de habla hispana se les dificultarí­a utilizar terminologí­a propia de la tecnologí­a en inglés, por lo que la adaptan al español y generan hí­bridos cada vez más populares. Algunos ejemplos propuestos por ella: La palabra «exit» (salir) puede utilizarse como «hacer un exit»; delete (borrar) como «deletear»; print (imprimir) como «printear».

Si se piensa en usos más cotidianos surgen algunos como «fowardear» «linkear», «loguearse» o «chatear» con sus respectivas conjugaciones verbales.

Pero, ¿hay forma de evitar estos anglicismos? Sí­, al menos parcialmente. Algunas opciones pueden encontrarse en el diccionario que propone la empresa Telefónica de España en telefonica.es/fat/lexb.html. Algunas de sus propuestas son muy válidas y acertadas, como decir «copia de seguridad» en lugar de «back up» o «contraseña» por «password».
Sin embargo, otras dejan mucho que desear: «expreicono» por «emoticon» o «alfombrilla de ratón» por «mouse pad». Y otras palabras parecen francamente imposibles de reemplazar: Fax, módem, software, hardware.

Algo más ameno es el sitio «Vocabulario de ordenadores e Internet» (jamillan.com/v_index.htm) donde se definen un millar de términos, con sus posibles traducciones y hasta incluso con la etimologí­a de las palabras.

Acepciones. Para entender la preeminencia del inglés, se debe pensar que junto con la evolución de la tecnologí­a surge la necesidad de generar neologismos (esto es, palabras o acepciones nuevas que no han sido aún recopiladas por el diccionario) y que por supuesto, son los mismos inventores quienes deciden como designar a sus creaciones.

Por tanto, este lugar secundario de la lengua española sólo va a ser realmente subsanado cuando los paí­ses hispanohablantes dejen de ser meros consumidores de tecnologí­as y se transformen en creadores y productores, lo que implica también cambios a nivel de las relaciones económicas.

Entre tanto, la decisión de adoptar o reformar términos en inglés, o bien de buscar variantes en español también depende de la predisposición de los usuarios, sobre todo en aquellos casos donde existe una palabra en español capaz de reemplazar de forma sencilla y comprensible al término original. Sin caer en fanatismos que deriven en la rigidez idiomática, pero tomando conciencia de la importancia numérica y cultural de los hispanohablantes, y por sobre todo de la riqueza y las posibilidades expresivas del idioma de Cervantes.

Isabel Nanzi, Crónica – México