La tecnologí­a está arruinando la vida social

Noticias24.- Cualquiera que se pasee por un campus universitario, un restaurante o una plaza podrá darse cuenta: hay más gente tecleando en un celular, respondiendo email en un Blackberry o multi-toqueando en un iPod que conversando. Lectores de blogs confiesan que utilizan sus aparatos mientras comen, mientras conducen y hasta en el baño.

Algunos expertos comienzan a alertar que la tecnologí­a – los gadgets, la internet, los celulares – son tan adictivos como las sustancias narcóticas. Entre ellos John O’Neill, director del departamento de adicciones de la clí­nica Menninger en Houston, quien asegura estar descubriendo en los tecnófilos las mismas conductas que se tratan en los drogadictos y alcohólicos.

“Creo que todos ellos (los adictos a la tecnologí­a) comparten los mismos componentes que tienen aquellas personas que se hacen adictas al alcohol y las drogas, en el hecho de que vemos que realmente no pueden despegarse del aparato, y no pueden detenerse en su uso aunque implique serias consecuencias”, dijo el experto. “Podemos sobrecargarnos de tecnologí­a y podrí­amos sufrir serias consecuencias en nuestras relaciones”.

Pero O’Neill no es el único que piensa de esa manera. Ya existe una institución en el estado de Washington, el , que ha clasificado cientí­ficamente a la adicción tecnológica como causante del mismo grado de deterioro de la vida en sociedad que el alcoholismo, la ludopatí­a y la drogadicción. El centro estima que de los 189 millones de usuarios de Internet, entre 6 y 10% son adictos.

Algunos avances tecnológicos, como los teléfonos celulares y la tecnologí­a de distribución de correos electrónicos push-mail (usada por el BlackBerry y el iPhone, entre otros) hacen más difí­cil delimitar el tiempo de estar “en lí­nea” del tiempo í­ntimo o personal, y extendieron sin lí­mite las “horas de oficina”. El boom de BlackBerry y su servicio de total disponibilidad al recibir emails inalámbricamente le ganó al dispositivo el apodo “CrackBerry”, parodiando el nombre del crack, una sustancia ilí­cita derivada de la cocaí­na.

Otro indicador es el creciente interés del público general por los productos y servicios digitales, incluyendo “vidas digitales” a través de juegos, chats y foros, además de blogs, fotologs y moblogs.

O’Neill dijo a Reuters que el problema puede solucionarse enseñando a la gente a poner lí­mites a su “conectividad” para poder usar la tecnologí­a sanamente. De acuerdo al especialista, algunos signos de que se está sufriendo de una relación “poco saludable” con la tecnologí­a son los siguientes: pasar menos tiempo con amigos y familiares para atender emails, responder “textos” o navegar por internet y utilizar mensajes de texto, llamadas o correos electrónicos cuando lo más apropiado serí­a hablar cara a cara.

El Servicio para adicción a la Internet y las Computadoras agrega otros sí­ntomas: cambios en los patrones del sueño, inquietud cuando no se está conectado, y cambios fí­sicos como pérdida o aumento de peso y sí­ndrome del túnel carpal son indicativos de un posible problema de dependencia tecnológica.

Via Reuters