Los trapos sucios del fundador de la Wikipedia

Noticias24.- Dí­as de confusión para los wikipedistas y otros wikinautas que alzan a la Wikipedia como el estandarte de una colaboración beneficiosa y confiable en la red: el fundador de Wikipedia, Jimmy Wales, está siendo acusado de extorsionista y de manipular las biografí­as de personas a cambio de dinero o amistad personal.

Jeff V. Merkey, ex-jefe cientí­fico de la empresa de redes Novell, denunció que Wales le ofreció proteger su página biográfica en la Wikipedia a cambio de una donación substanciosa de dinero a la Fundación Wikipedia.

En un comunicado supuestamente enviado a la Associated Press, el ex-ejecutivo de Novell y empresario Jeff Merkey escribió:

En 2006, [ Jimmy ] Wales aceptó, a cambio de una donación substancial y otros aportes financieros a los proyectos de la Fundación Wikimedia, utilizar su influencia para hacer el artí­culo sobre Merkey adherirse a las polí­ticas de Wikipedia acerca de la difamación en internet como “una cortesí­a” y colocar a Merkey bajo su “protección especial” como editor. Merkey retiró posteriormente su apoyo financiero al proyecto tras revisar evidencia de desviación y mala administración de los fondos de caridad por parte de Wales y la junta de consejeros de Wikimedia y fue baneado inmediatamente del site Wikipedia por el Comité de Arbitraje, por acusaciones frí­volas e insustentadas tras haber cancelado los pagos de 5.000 dólares anuales a la Fundación Wikimedia”.

Cinco mil dólares anuales no parecen suficiente dinero como para que Jimmy Wales expusiera la credibilidad de su enciclopedia, que ha asegurado recolectar varios millones de dólares en cada una de sus dos recientes campañas de donaciones. Pero no es la única acusación.

Todo esto vino a colación de una noticia que nos pareció relativamente irrelevante como para cubrirla: la periodista Rachel Marsden, ex-novia de Wales denunció hace algunos dí­as que el fundador de Wikipedia habí­a terminado con ella a través de la enciclopedia que todos podemos editar. Poco después, la aludida comenzó a hacer público que una serie de “ediciones hostiles” de su perfil en Wikipedia se cometieron tras la ruptura.

Marsden, que es conocida como comentarista de los medios de comunicación conservadores, habí­a conocido a Wales cuando contactó a la Fundación para que eliminaran su biografí­a, pues no querí­a aparecer allí­. Wales, dicen, prometió arreglar y limpiar el artí­culo – posteriormente, Wales y Marsden tuvieron una relación que Wales asegura fue “breve”.

Ahora, Marsden está ahora subastando en eBay la ropa sucia que el empresario dejó en su casa. La puja ya va en 500 dólares. La periodista explica enfáticamente que la camiseta que está vendiendo (la lleva puesta en la foto) tení­a muy mal olor y manchas blancas que no le logró quitar con detergente Tide extra-fuerte.

El Paí­s de Madrid también ha escrito sobre este lí­o: “El asunto no es, como quiere hacer creer el propio Wales en su comunicado, la vida sexual de dos personas adultas. O no sólo. El problema radica en si el wikipedista número uno modificó la entrada referente a Marsden por motivos personales o meramente profesionales. El problema, y no es la primera vez, estriba en la credibilidad de la Wikipedia”

Ahora la Wikipedia, quizás la principal fuente pública de conocimiento agregado y ordenado de la Internet, asegura que Marsden fue dejada en libertad condicional por haber cometido acoso criminal de un ex-novio. ¿Lo creemos? ¿Será parte una conspiración contra ella?

¿Será parte una conspiración contra Wikipedia?

Wales respondió al comunicado de Merkey en un foro de internet apenas diciendo que eran tonterí­as. También ha añadido en su blog personal sus réplicas sobre el caso de Rachel Marsden y el interés del blog Valleywag en el asunto. En ellos, Wales reconoce estar separado -aunque no divorciado- de su esposa y reduce su relación con la periodista a un asunto “de su vida sexual”, además de asegurar que se toma muy en serio su rol en Wikipedia.

Ambas denuncias anuncian el principio de una revuelta en Wikipedia, con los usuarios y pequeños benefactores exigiendo ver los recibos para saber si es verdad que mucho del dinero recaudado está siendo gastado en cenas de negocios y otros superfluos. El asunto es confuso y extraño, y deja a los internautas dudando acerca de un cúmulo de información que se habí­a ganado a pulso el respeto del mundo y que aseguraba ser más preciso que el contenido de la Enciclopedia Británica.