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Tecnología

Google fomenta la productividad a punta de comida gratis

Noticias24.- Hace algunos dí­as publicamos una serie de imágenes sobre las espectaculares oficinas de Google en Zurich y su enfoque hacia los empleados. Las fotos impactaron profundamente a nuestros lectores: hoy les presentamos una continuación de ese tema: cómo los fundadores de Google se dieron cuenta de que si la empresa se ocupa de alimentarte correctamente podrás desempeñarte mucho mejor en tu empleo.

Charlie Ayers fue, por años, el chef ejecutivo de Google en las oficinas de Mountain View, encargado de diseñar el menú y garantizar que la empresa fuera en la dirección correcta, manteniendo a los trabajadores alertas y estimulados. Esto es lo que el chef, que está promocionando su libro «Come y hazte Inteligente», dijo en una entrevista al diario australiano Sydney Morning Herald:

El chef Charlie Ayers ha revelado, que desde el principio, Google se basó no sólo en tecnologí­a avanzada sino en un enfoque revolucionario hacia la comida de la cafeterí­a para empleados.

Fue contratado por Sergey Brin y Larry Page, fundadores de Google, que creí­an que como los ejércitos de Napoleón, un gigante de internet marcha sobre su estómago.

Como el primer chef de Google, su misión era seducir a una desordenada banda de ingenieros de computación, brillantes pero caóticos, para que desearan quedarse en la oficina. Su éxito, dijo, significó que Google ascendió hasta la cima impulsada por cerveza, parrilladas y ron.

Comenzó en 1998, cuando Page y Brin fundaron Google en el garage de un amigo, cerca de la Universidad de Stanford en California. Pocos meses después, reclutaron a Ayers. «Me dijeron: aquí­ no vamos a cobrar por la comida, no lo haremos nunca«.

«Pensé que era una locura. Me explicaron que mi trabajo era crear el ambiente, construir una audiencia cautiva que quisiera llegar super-temprano y quedarse hasta super-tarde«.

«Me entrevistaron diciendo que montarí­an una tienda de bicicletas, y que pensaban globalizarse. Yo pensé, ‘suerte con eso’… la manera en la que jugaban con juguetes infantiles, se paseaban en scooters, jamás pensé que estuvieran trabajando ahí­».

Sin embargo, aceptó, y comenzó a facilitar la vida de los ingenieros en la cultura de largas horas con innovaciones como cerveza gratis y parrilladas quincenales. Para acostumbrar a los expertos en computadoras a levantarse temprano, desarrollaron desayunos especiales como tostadas francesas con coco, macadamia y ron. El ron, la cerveza y las parrilladas eran la coartada perfecta para convertir a los googlers a una dieta que asegurara que siguieran trabajando después de almorzar, alejándolos de las pizzas y llevándolos hacia las ensaladas.

Como explica en su nuevo libro, Eat Yourself Smart (Come y hazte inteligente), su fé en el poder lucrativo de la comida cruda se extendió a generosos ofrecimientos de sushi. «La grasa que contiene el pescado ayuda a que las células de las membranas que rodean al cerebro sean más elásticas y más aptas para absorber nutrientes con facilidad».

Su imperio de la cocina creció hasta cinco chefs, 75 lavavajillas y 150 cocineros para servir hasta 7000 comidas diarias al staff de 5000 empleados en el Googleplex, que ocupa 280.000 metros cuadrados. Ayers hací­a enviar por avión más de 200 kilos de langostas vivas para el «Dí­a de hervir langosta».

El Googleplex alberga una mesa de pool, una sala de juegos de video, dos piscinas y una cancha de voley de playa con todo y arena. «Todaví­a me pregunto cómo logran hacer el trabajo», dice Ayers. Pero Google goza de rentas anuales de miles de millones de dólares. Brin y Page, apenas con 34 años, ya son billonarios.

¿Es ésta una nueva forma de explotación capitalista? Quizás, pero para quienes disfrutan de su trabajo, de la buena paga y de un delicioso plato, la respuesta es simple: «¿dónde firmo?»

A diferencia de otras empresas, (por ejemplo, Microsoft instala para los empleados neveras llenas de refrescos cafeinados de todas las marcas posibles, lo cual no indicamos a manera de crí­tica sino de comparación de dos culturas corporativas distintas), Google le insiste a los empleados a consumir cosas sanas, como jugos de fruta.

Hemos leí­do que los jugos sin azúcar marca Naked Juice están disponibles ilimitadamente y gratis en el Googleplex de California. Algunos empleados y ex-empleados, por supuesto, se quejan del paternalismo de la compañí­a, pues prefieren los carbonatados – nadie es «monedita de oro».

Otras crí­ticas difundidas provienen de empleados que se quejan de que Google sólo permite llevar amigos de los trabajadores a comer en sus cafeterí­as mediante invitaciones previas y con estrictas condiciones (como el no usar las piscinas, masajes o salas de juego).

Muchas compañí­as dejan a los trabajadores toda la carga de su alimentación, y por ello el drama de muchos trabajadores en Latinoamérica: el dinero del salario se les esfumarí­a si comieran decentemente, todos los dí­as, en la calle. Muchos toman como «almuerzo» una galleta de soda o una golosina, otros van todo el dí­a a punta de refrescos o café. Y los que pueden comer una hamburguesa o comidas pesadas y llenas de grasa, quedan atontados toda la tarde .

Ojalá algunos lectores en posiciones de mando empresarial vean este artí­culo y consideren tomar medidas para mejorar las condiciones de alimentación en sus oficinas; seguro se verán bien recompensados en productividad y creatividad.

Via SMH Foto ChefCharlieAyers.com