El suicidio de una niña amenaza la libertad de expresión en la red

Noticias24.- Megan Meier, una niña de 13 años de O’Fallon, Missouri, se colgó en su habitación el 16 de octubre de 2006 tras tener una “discusión” con un “novio” falso que tení­a en MySpace. El novio, supuestamente de 16 años, habí­a sido inventado por Lori Drew, una vecina que trataba de vengarse de las ofensas que Megan habí­a hecho contra su propia hija.
Un juez federal acaba de admitir el caso contra Drew, que será juzgada en California y podrí­a recibir una condena de hasta 20 años de prisión.

Megan y la hija de Lori Drew habí­an sido mejores amigas por años, hasta que se pelearon y se ofendieron mutuamente como suelen hacer las chicas adolescentes. Lori Drew, de 48 años, decidió hacer que su hija se las cobrara a Megan, quien viví­a a cuatro casas de distancia.

La madre reclutó a otra amiga de su hija para crear un perfil falso de MySpace con el nombre de Josh Evans, al cual subieron imágenes de un joven guapí­simo, y comenzaron a enviar mensajes a Megan. La madre de Megan, Tina Meier, dice haber supervisado la relación en lí­nea que su hija tení­a con el supuesto Josh, y aconsejó a la niña en varias oportunidades de no entusiasmarse con chicos en MySpace. Pero Megan estaba desesperada por tener una cuenta en MySpace, y la habí­a pedido como regalo por su cumpleaños número 14. Aunque su madre tení­a la contraseña del MySpace de Megan, un descuido bastó para que Megan tuviera oportunidad de conectarse al sitio web sin supervisión.

En ese momento, el falso Josh Evans comenzó a enviar mensajes ofensivos a Megan, que habí­a cruzado palabras desagradables con la hija de Lori Drew esa mañana en la escuela. “No quiero seguir siendo tu amigo porque me han dicho que tratas mal a tus amigos”, decí­a el personaje inventado. “Todo el mundo sabe que eres gorda y prostituta”, “todos te odian y el mundo serí­a mucho mejor sin tí­”, habí­a escrito Lori Drew a la adolescente.

La noche siguiente, Megan se ahorcó en su habitación. No llegó a cumplir los 14. “Josh Evans” desapareció de MySpace para siempre. Algunos dí­as después, la adolescente que ayudó a Lori Drew confesó a la Señora Meier que Josh era un invento de la vecina, y los Meier comenzaron a recurrir a la justicia para que Drew pagara.

Los Meier escalaron en sus acusaciones desde la corte del Estado de Missouri, donde los fiscales no encontraron delito alguno en la conducta de Lori Drew, hasta una Corte Federal, pues los “paquetes de data” cruzaron los lí­mites del Estado de Missouri para llegar a California, donde se encuentran los servidores de MySpace. La opinión pública se ha puesto mayoritariamente del lado de los Meier, y a Lori Drew se le está procesando con acusaciones que podrí­an hacerle pasar hasta 20 años en una prisión. Los fiscales federales (pues es el Estado quien acciona contra Lori Drew) le han acusado con tres cargos de conspiración y uno por acceder a computadores protegidos con el fin de obtener información para cometer perjuicios contra Megan Meier.

Diversos analistas valoran que una condena contra la mujer criminalizarí­a la conducta de las personas en Internet, con consecuencias devastadoras para la libertad de expresión en la red. En primer lugar, porque la niña afectada tení­a un historial previo de depresión y baja autoestima, y era vulnerable a que cualquier evento doloroso la llevará a tomar una decisión como la que tomó. Y en segundo lugar, porque efectivamente Megan Meier fue quien decidió quitarse la vida.

El caso dejarí­a una amplia zona gris en la cual se exime de responsabilidad al suicida por sus acciones y decisiones, y asume que fue Lori Drew la que forzó a Megan a acudir a esa “solución” a sus angustias, de lo cual se desprenderí­a que las personas deberí­an cuidarse de “decir cosas hirientes” a alguien, pues ello los convertirí­a en posibles homicidas. Por otro lado, una condena a Drew también eximirí­a la responsabilidad de los padres de estar alerta sobre la conducta de un adolescente que saben que es vulnerable.

Bill Thompson, periodista de BBC, dice acerca del caso:

Si el caso contra Drew se prueba, ella merece nuestra completa condena por torturar a una joven vulnerable y no puedo imaginar que alguien defienda su conducta o defienda que el derecho al anonimato en internet se extiende a los adultos que abusan de los jóvenes de esta forma.

Pero el caso afecta temas más amplios y debe preocupar a cualquier usuario de computadoras, especialmente aquellos que no leen ni prestan atención a los términos y condiciones de los sitios web y servicios que usan, puesto que se abre la posibilidad de que los actos que creí­amos insignificantes se usen en nuestra contra de maneras inesperadas.

(…)

La Ley de Fraude y Mal Uso de Computadoras se está usando aquí­ pues una identidad falsa fue utilizada para hacer algo muy serio, y el argumento legal es que puede utilizarse para acusar a Drew pues lo que hizo fue un “acto tortuoso”, aunque esto todaví­a debe ser aceptado por el juez.(…) Pero es preocupante porque crea cierto grado de incertidumbre y podrí­a tener un efecto devastador en lo que hacemos en Internet. (…) Debemos tener cuidado de que el sistema legal de los Estados Unidos, desesperado por condenar a alguien acerca de la muerte trágica de una jovencita, no termine estableciendo un precedente que nos lleve a todos a censurarnos en la red, por si acaso.