Houston invadida por hormigas que “comen” electrónicos

Noticias24.- La desafortunada catástrofe del datacenter H1 de ThePlanet.com que reseñamos ayer ha traí­do muy severas consecuencias y ha inundado de lamentaciones a la mayor parte de los sitios web orientados a temas tecnológicos: con decenas de miles de clientes, ThePlanet es el proveedor de servidores dedicados de alojamiento en Internet más grande del mundo y, por su volumen, el más apto para dar precios comparativamente bajos que atrajeron a compradores de todo el planeta.

Cientos de webmasters afectados ventilan su furia y lanzan teorí­as y especulaciones en foros y comunidades tras más de 30 horas de absoluta inutilización de sus websites.

Entre tales especulaciones, se habla de que la compañí­a haya sobrecargado sus circuitos eléctricos con demasiados servidores, o que simplemente el mantenimiento haya sido mediocre. Pero la más preocupante se refiere a una invasión de extrañas hormigas que anidan en los componentes eléctricos y producen cortocircuitos, lo suficientemente importante como para que la reseñaran los principales medios de comunicación como el Times de Londres, Fox, CBS y la revista TechWorld.

Computadores, televisores, radios y hasta vehí­culos han quedado inoperativos por la voracidad de esta plaga.

Bautizadas “Hormigas Rasberry” por el exterminador de Texas que alertó sobre ellas por primera vez en 2002, estos insectos podrí­an ser la mayor amenaza a la industria de las Tecnologí­as de Información en el sur de los Estados Unidos, aunque han sido algunos clientes y no la empresa los que han mencionado que las Rasberry podrí­an ser responsables del cortocircuito y consecuente explosión ocurrida en el datacenter de Houston.

Las llaman “hormigas locas” pues ni siquiera mantienen el orden de otras especies de hormigas, que suelen desplazarse en lí­neas rectas. Las Rasberry corren hacia todos lados a toda velocidad, ocultándose en cualquier resquicio que encuentren pues no construyen hormigueros. El Centro Espacial Johnson de la NASA es uno de los sitios en los que esta plaga causa mayor pánico y ya han contratado a los exterminadores para que impidan a las Rasberry entrar al Centro y conquistar los invaluables equipos electrónicos de la agencia espacial.

Dice el Times de Londres en un artí­culo fechado el 16 de mayo de este año:

Las hormigas – conocidas como paratrenicha species near pubens se han expandido a cinco condados en el área de Houston. Los cientí­ficos no están seguros de su origen pero parecen estar relacionadas a un tipo de hormiga en el Caribe. “En este momento serí­a casi imposible erradicarlas porque están muy extendidas”, dice Roger Gold, entomólogo de la Universidad A&M de Texas . Añade que la única ventaja de la invasión es que las hormigas rasberry se comen a las hormigas coloradas que pican a los humanos durante los largos y calientes veranos tejanos.

Quizá su caracterí­stica más notable es que se sienten atraidas por los equipos eléctricos. Los especialistas en control de plagas dicen estar inundados por llamadas de hogares y empresas ahora que comienza la temporada húmeda, con miles de millones -literalmente- de hormigas causando desastres por todo el Estado. Peor aún: las hormigas no mueren cuando se les rocí­a con venenos comunes. Ni siquiera el matar a la reina de la colonia les hace daño, pues cada colonia tiene múltiples reinas.

Reporte de Fox News

Una persona en Texas muestra las hormigas que invadieron su mouse

En TechWorld hicieron un largo y estremecedor reportaje que nos recuerda a Panic at Lakewood Manor, aquella pelí­cula de horror (1977) en la que las hormigas acababan con todo.

Las hormigas recibieron el apodo “Crazy Raspberry” por Tom Rasberry, dueño de la fumigadora Budget Pest Control en Pearland, Texas. Fue el primero en detectar este tipo de hormigas en 2002. Desde entonces, el problema sólo se ha agravado.

Rasberry dijo que las hormigas han causado muchos problemas para una empresa de quí­micos de Texas. Sin querer decir el nombre de la empresa, explicó que las hormigas produjeron cortocircuitos en tres computadoras distintas que estaban a cargo de controlar un ducto de producción que traí­a quí­micos a la planta. Las hormigas dañaron dos computadoras el año pasado y una en 2006, afectanfo el flujo en el ducto en ambas oportunidads.

“Creo que se meten en todos lados y no siguen ningún tipo de lí­nea estructurada”, dijo Rasberry. “Si abres un computador, encuentras un bloque de hormigas sobre la tarjeta madre y todas las partes. Encuentras tres o cuatro mil hormigas adentro, y crean arcos. Acaban con cualquier computador”.

El Centro Espacial Johnson llamó a Rasberry hace dos meses para intentar mantener a las hormigas fuera de sus instalaciones, pero era demasiado tarde. Rasberry dice que ha encontrado tres colonias en el centro de la NASA, aunque todaví­a lo suficientemente pequeñas como para ser controlables”.

“Con los sistemas que ellos tienen ahí­ dentro, las hormigas podrí­an devastar las instalaciones”, dijo Rasberry. “Si estas hormigas se meten en esas instalaciones en los números que alcanzan en otros lugares serí­a horrible. He estado 32 años en este negocio y nunca vi nada parecido. Nada. Cuando traes a los entomólogos de todas partes de los Estados Unidos, se quedan en shock, eso te demuestra cómo es”.

El Centro Espacial Johnson pidió que todas las preguntas sobre las hormigas se le hicieran a Rasberry.

Las hormigas, pequeñas y rojizas, no son nativas de Texas. Los funcionarios creen que llegaron en un barco desde el Caribe, dijo Paul Nester, especialista del Servicio Agrilife de Texas. Fueron avistadas por primeras vez hace unos seis años.

Gold (de la Universidad A&M de Texas) dice que en los años recientes se han expandido en un radio de 80 kilómetros, y ahora se desplazan hacia Houston, la cuarta ciudad más grande del paí­s.

“Ochenta kilómetros no parecen mucho hasta que te das cuenta de que se están metiendo eh Houston”, dijo Gold. “Esto podrí­a realmente afectar las vidas de muchas personas”.

El mayor problema es la velocidad con la que se reproducen. Una hormiga reina colorada, un problema grave en Texas desde hace mucho tiempo, puede poner hasta 1.000 huevos en un dí­a, dijo Nester. Se piensa que las Rasberry son igual de prolí­ficas. Sin embargo, un hormiguero tiene normalmente una sola reina. Las nuevas hormigas tienen muchas reinas, por lo que son capaces de multiplicarse mucho más rápido. Tampoco se toman la molestia de construir hormigueros: simplemente anidan debajo de cualquier cosa que puedan encontrar – un tronco, un caucho o el plato de agua de una mascota. Luego se desplazan rápidamente a medida que se extienden por el estado.

Nester dijo que las hormigas invadieron los camiones de una empresa de enví­os, haciendo cortocircuitos en los radios y en los propios vehí­culos. También que se metieron en el cuarto de máquinas de una planta de tratamiento de aguas negras y dañaron las bombas, de modo que no se podí­an desplazar las aguas. Además, causaron enormes daños eléctricos en casas cercanas.

Parte del problema es que los exterminadores han encontrado casi imposible matar a todas las hormigas. Puedes matar a algunas, la primera oleada quizás. Pero vienen tantas detrás de ellas, que mientras la primera ola muere por el insecticida y las subsiguientes simplemente caminan por encima de los cuerpos de las otras, manteniéndose a salvo del veneno.

El NY Times también hizo un artí­culo sobre las hormigas rasberry, que incluye una referencia a la web de Entomologí­a Urbana de la Universidad A&M de Texas donde se explica la naturaleza de esta plaga y algunas fotos de cómo invaden componentes eléctricos.

En Slate trataron de explicar el fenómeno y aclararon que las hormigas posiblemente no tengan suficiente fuerza en la mandí­bulas como para comerse los cables metálicos de las instalaciones eléctricas, pero sí­ para mordisquear los aislantes hasta dejarlos expuestos, lo cual causarí­a los cortocircuitos. Se sabe que algunas hormigas son capaces de detectar campos electromagnéticos, y las instalaciones eléctricas les atraerí­an porque son sitios oscuros y secos donde usualmente no serí­an molestadas, dice Slate. Esto serí­a un “resultado evolucionario accidental” de su habilidad natural para encontrar estos campos electromagnéticos.

Ví­a Times Online / TechWorld