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Tecnología

Se desintegró la nave espacial “Julio Verne” al cruzar la atmósfera

El carguero ‘Julio Verne’ de la Agencia Espacial Europea (ESA) se desintegró sobre el Océano Pací­fico, después de traspasar la atmósfera como una bola de fuego, culminando así­ una misión que duró seis meses en la Estación Espacial Internacional (ISS).

Foto: ESA

En total, 13,5 toneladas de un Vehí­culo de Transferencia Atomatizada (AVT) que regresó a la Tierra cargado de basura generada por los astronautas en la ISS y que se va ha hecho pedazos al cruzar la atmósfera, si bien fuentes de la ESA creen que 30% del material se lo ha tragado el océano.

De hecho, la Agencia ya habí­a fijado una zona de seguridad de 2 mil 700 kilómetros de largo por 200 de ancho al sur del Pací­fico, y habí­a informado a las autoridades para que no hubiera ni barcos ni aviones en toda el área durante la operación.

Puesto que a la hora de la reenetrada es de noche en esta zona de la Tierra, la reentrada ha sido seguida desde dos aviones equipados con diversos instrumentos de la ESA y la NASA, que han captado imagénes y observaciones espectroscópicas. Además, la tripulación de la ISS ha podido ver la reentrada del ATV con el instrumento ruso FIALKA, para observaciones en el ultravioleta y espectrométricas.

Según ha informado la ESA, el carguero entró en la atmósfera, a 120 kilómetros de altitud y su motor se incendió en 40 segundos menos de los previstos. A las 15.42 horas se confirmó que habí­a caí­do, desde el centro de control de la operación, ubicado en Toulousse (Francia).

El carguero ‘Julio Verne’, cuyo desarrollo ha costado 1 mil 300 millones de euros, fue acoplado de forma automática a la ISS en abril de este año. Su misión era suministrar siete toneladas de alimentos, combustible, oxí­geno y material para experimentos a los astronautas y retornar como un almacén de residuos. El pasado 5 de septiembre se desacopló e inició el vieje de vuelta.

Desde la agencia europea aseguran que el objetivo tecnológico se ha cumplido y que se seguirá adelante con el programa AVT, si bien los próximos vehí­culos espaciales no serán tan costosos. Se espera que no superen los 200 millones de euros.

Entre los posible objetivos de la ESA figura que este tipo de naves pueda servir para llevar astronautas, para lo cual habrí­a que desarrollar tecnologí­as de reentrada en la atmósfera.

Esta misión constituye un nuevo avance excepcional en un año rico en acontecimientos para los programas de los vuelos habitados de la ESA“, ha subrayado la directora de este tipo de misiones de la agencia, Simoneta di Pippo. Junto al laboratorio ‘Columbus’, añadió Di Pippo, la nave ‘Julio Verne’ muestra “el saber hacer desarrollado por Europa en materia de construcción, de lanzamiento y de control de una infraestructura espacial”.

Europa ha dado un nuevo paso en el desarrollo de una capacidad que le permitirá poner en órbita carga y astronautas y volverlos a bajar a la Tierra, y que contribuirá a definir el futuro de los vuelos espaciales tripulados, desde la ISS hasta las futuras actividades de exploración”, argumentó.

Con información de El Mundo