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Venezuela

Una mujer es reconocida como Policía del Año por su admirable valor (+fotos)

Foto: Prensa Miranda

«Pasaron 48 horas de desesperación, los nervios comenzaron a apoderarse de mí, eran muchas horas sin poder bañarme, de comer pasta con atún, de ver como el agua potable se hacía insuficiente, las baterías de los celulares se agotaban. En esos momentos te da más hambre, más sed, la desesperación era increíble, en fin estaba en shock”. Es así como Norelkis Monterola, subinspector de la Policía de Miranda vivió en carne propia el poder de la naturaleza.

Esta aguerrida y noble mirandina residente de San José de Barlovento, quien pertenece a la División de Relaciones Comunitarias del cuerpo de seguridad, nunca imaginó que un fuerte aguacero se transformaría en incesantes lluvias que el pasado año castigaron fuertemente la costa barloventeña.

Foto: Prensa Miranda

Recuerda claramente cómo inició la faena de ese domingo del mes de noviembre cuando se activó con su equipo de trabajo a recorrer y ayudar a esas comunidades que vieron sus casas inundarse y muchos de ellos quedarse damnificados. “Duramos más de 20 días en ese proceso, somos 4×4 y a todo terreno”. Pero la historia daría un vuelco, la casa de esta funcionaria pública también se vio seriamente afectada.

“El agua entraba y entraba, me senté a esperar imaginando que todo pasaría, pero no, el agua me llegó hasta las rodillas”. Sin titubear llamó a sus vecinos para que todos subieran al segundo piso de su vivienda, ya que allí se refugiarían del agua. Albergó a aproximadamente 27 personas entre niños y adultos, algunos improvisaban “camas” al unir dos sillas para pasar la noche, otros optaron por hamacas. “Todos dormíamos de lado para caber, ante una emergencia como ésta uno pierde la pena”.

Foto: Prensa Miranda

Transcurrieron casi cuatro días de intensa lluvia, pero luego de 48 horas de ese lapso, Norelkis decidió regresar al trabajo, su deber la llamaba, dejó ubicados a sus vecinos y les dijo “aquí están las llaves”, yo debo seguir ayudando. Paradójicamente esta vocación de servicio es de genética, su mamá también prestó su casa como refugio “ella es enfermera jubilada, ambas le tendemos la mano a quien lo necesite”.

Esta loable labor no pasó desapercibida, la subinspector fue reconocida como Policía del Año, “yo no hice esto para que me hicieran un reconocimiento, lo hice porque era mi deber como vecina y ciudadana, es algo que nace de corazón, no me veo persiguiendo a un ladrón, sino trabajando por la comunidad, Dios nos ubica en donde uno tiene que estar”.

Foto: Prensa Miranda

Aún su vivienda tiene la evidencia de la inundación, la marca del agua se percibe en la casa donde vive desde el año 2000 y de la cual sólo tiene una carta de pre-asignación, hoy agradece al Gobierno de Miranda el título de propiedad que está próxima a recibir, “uno como propietario necesita tener un documento que lo acredite como dueño”.

Norelkis reflexiona al decir que su labor la hace con orgullo, con ganas, pero reconoce que el éxito fue el trabajo en equipo “gente como mis compañeros, es la gente que necesita la Policía de Miranda”.

Foto: Prensa Miranda

No siempre podemos predecir el daño que un fuerte aguacero puede causar, pero lo que sí podemos asegurar es que el ímpetu y la capacidad de respuesta que tuvo Norelkis la acompañarán siempre.

Vía nota de prensa