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Venezuela

Marciano acusa a la oposición de querer que se «repita en nuestro país lo sucedido en Libia»

Foto: EFE / David Fernández / Archivo

En su columna de este lunes titulada «La Carta» publicada en el Diario Vea, Marciano se refiere a la misiva redactada por la MUD dirigida a la OEA sobre el caso de Leopoldo López y firmada por Ramón Guillermo Aveledo.

Para Marciano, Aveledo al firmar esta carta «ha perdido toda autoridad y se ha degradado a extremos inconcebibles».

Marciano destaca que en la carta se refleja «la pretensión de que Venezuela sea declarada ‘Estado forajido'».

Finalmente, en su columna califica a la oposición como «apátrida, transnacional, digitalizada desde el exterior».

NO RECUERDO UN DOCUMENTO más abyecto que el que suscribe Ramón Guillermo Aveledo en nombre de la Mesa de la Unidad Democrática, MUD, dirigido al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza. Y es deplorable que alguien como Aveledo, persona culta y ponderada, firme esa carta. Porque Venezuela necesita de reservas en el campo de la oposición, de gente que piense, que actúe con sindéresis, sentido de responsabilidad y de patria.

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PERO CON ESE GESTO, producto, indudablemente, de las manipulaciones de abogadillos inescrupulosos, de internacionalistas de pacotilla, auténticos mercenarios que trabajan para darles argumentos a las oscuras fuerzas que conspiran contra la soberanía nacional en el exterior, Aveledo ha perdido toda autoridad. Se ha degradado a extremos inconcebibles.

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EN LA CARTA SE REACCIONA contra una decisión, en el caso López, impecable desde el punto de vista jurídico. Además, decisión del más alto tribunal de la República. Se le pide a un organismo extranjero, en este caso a la OEA, que se pronuncie en contra de ese acto legítimo del Estado venezolano. Se habla allí de forma grotesca de que “se trata de un nuevo e inaceptable desacato del máximo tribunal de la República a una decisión de la Corte IDH”. O sea, que Aveledo, en su rastrera misiva a Insulza, descalifica al organismo supremo de la justicia venezolana y coloca por sobre él a la sedicente Corte IDH. Acusa al TSJ de violar principios de derecho internacional sin aportar nada como sustento.

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EL TEXTO DE LA VERGÜENZA fue enviado a Washington el 17 de este mes, el mismo día en que se hizo público el fallo del TSJ, es decir, simultáneamente, lo cual conduce a la conclusión de que estaba elaborado con anterioridad y trabajado a base de supuestos. En ese texto se insiste en que los poderes públicos son manipulados y que por tanto carecen de autonomía e independencia. Se le pide a la comunidad interamericana que rechace y condene esta grave decisión, y llama a Insulza a conocer de los hechos que, según Aveledo, “atentan contra los principios y valores democráticos contenidos no solo en la carta de la OEA, sino también en la Carta Democrática Interamericana”.

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EN LOS PLIEGUES de este vergonzoso documento, en su intención real, en sus propósitos y objetivos finales, está la pretensión de que Venezuela sea declarada “Estado forajido”. Eso es lo que busca esta solicitud que configura un delito de traición a la patria.

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DESGRACIADAMENTE, ESTE ES EL TIPO de oposición que Venezuela tiene: apátrida, transnacional, digitalizada desde el exterior. Una oposición que guarda en la manga la daga de la traición. Dispuesta a apuñalear al país en cualquier momento. Como ya lo hizo el 11 de abril de 2002 y luego con el brutal sabotaje a la industria petrolera. Una oposición que no recapacita porque esta carcomida por el odio. Una oposición que ve con deleite, deseando con ansiedad que se repita en nuestro territorio, lo sucedido en Libia. Una oposición en la que no se puede confiar. De la misma estirpe de los que colaboraron con los nazis en distintos países europeos. De los que en Guatemala armaron la invasión contra Jacobo Arbenz y se prestaron para derrocar a Allende. ¡Son los mismos!

Por Marciano
«La Carta»
Vía Diario Vea