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Venezuela

«Gracias a la Ley de Desarme del 2002 las armas siguen en las calles como si fueran caramelos»

Foto: Gil P. Roberto J. / MPPRIJ

El secretario técnico de la Comisión Presidencial para el Control de Armas, Municiones y Desarme, Pablo Fernánez aseguró, este lunes, que «la Ley de Desarme no es lo más importante, ni lo más urgente, ni lo más efectivo para resolver el problema de la violencia».

En una entrevista realizada por el diario El Correo del Caroní, el funcionario explicó los vicios y las fallas que ha tenido la Ley de Desarme vigente desde el año 2002, asegurando que gracias a ella «las armas y las municiones siguen en la calle como si fueran caramelos».

Asimismo, destacó los esfuerzos que ha hecho el Gobierno por solucionar el problema de la violencia que azota a la sociedad venezolana. «Debemos recordar que este no es un problema únicamente del Estado. Entendido esto se pueden generar políticas públicas para reconfigurar estos quiebres sociales que tienen una larga data».

A continuación la entrevista completa:

– ¿Qué puede esperar la población de la primera fase del proyecto de Ley de Desarme?

– Identificar qué factores llevan al venezolano a tener armas de fuego, caracterizar el mercado legal e ilegal (de armas de fuego), determinar por qué se arman, quiénes lo hacen, para qué lo hacen, cómo lo hacen, qué buscan lograr. Logrado esto se hacen las líneas de investigación y trabajo de la comisión.

– ¿Y con la campaña comunicacional?

Contrarrestar los antivalores de la violencia. Este es un tema que nos importa a todos, sin importar colores o clases sociales.

– ¿Quiénes participan en la consulta?

Primero hay que aclarar que las políticas públicas se construyen con el pueblo, no para el pueblo… y para ello estamos llamando a todos los factores de la sociedad venezolana: comunidades organizadas, funcionarios públicos, víctimas, jóvenes en conflictos, medios de comunicación, iglesias… todos los que deseen participar.

Queremos ver cómo los afecta la violencia, qué proponen y poder validar medidas que ya hemos desarrollado, previo estudio y consulta a expertos.

– ¿Cuándo aplican la consulta en el estado Bolívar?

– A finales de noviembre y principio de diciembre. Serán 10 días de consulta por parte de los equipos técnicos de la comisión. Finalizada la consulta se producirán insumos para construir una normativa que permita regular la materia de las armas de fuego y municiones.

Proyectos en paralelo

Entre los integrantes de la comisión se encuentran los diputados Juan Caldera y Freddy Bernal, quienes a su vez también conforman la Comisión Mixta de la Asamblea Nacional para el Desarme, Control de Armas y Municiones, que trabaja en la elaboración de la legislación.

Fernández fue consultado sobre la posibilidad de promulgar una ley desarme sin concluir los objetivos planteados a la comisión.

– ¿Es conveniente promulgar una ley desarme sin que la comisión termine todas las metas fijadas?

Así logren sacar todas las armas de fuego de la calle, la gente se matará con palos, puños, botellas y picos de botella. Hay que atacar la raíz del problema (de la violencia)… sus causas y efectos, de lo contrario, no se logrará nada.

La ley desarme no debe salir hasta que los estudios y consulta estén listos, no es pertinente.

– ¿Por qué no?

Porque fracasará si el soporte jurídico no tienen base en el conocimiento científico. Ejemplo de ello es la Ley Desarme del 2002… no debemos repetir el error.

– ¿Qué debe plantear una ley desarme?

Se debe obligar la articulación entre instituciones, definir los criterios para ejercer la corresponsabilidad social y establecer limitaciones claras en cuanto al acceso de armas y municiones.

Ahí entra un tema más complejo: para una ley desarme tenemos que revisar la Ley de Armas y Explosivos, que data de 1939 y la promulgó Eleazar López Contreras… tenemos una ley que va para 100 años y es de otra época y contempla otras cosas.

También debemos proyectar el debate y control de la violencia en general. Sólo así podemos combatir este flagelo.

Armas en la calle

El 20 de agosto Correo del Caroní se hizo eco de un artículo titulado: Venezuela está dentro de los 15 países más inseguros del mundo, en el que la directora de la ONG Control Ciudadano, Rocío San Miguel, destacó que en el 2005 se hablaba de 6 millones de armas ilegales y que en el 2009 la cifra era de 14 millones, según el ex presidente de la Comisión Permanente de Defensa y Seguridad de la AN.

Consultado sobre estos números, Fernández admite que no maneja estadística, por ahora, ya que todas las que se han dado a conocer son especulativas. “Nosotros estamos realizando ese estudio para llegar a una aproximación real… pero nunca sabremos con exactitud cuántas (armas de fuego) existen en la calle de manera ilegal”,

– Armas ilegales… ¿cómo llegan a la calle?

Existen armas que en un tiempo fueron legales, pero al no renovar el permiso de porte, pasan a ser ilegales. También están las que fueron robadas y hurtadas… y el más preocupante de todos es el “reciclaje” que hacen algunos funcionarios corruptos.

– ¿Qué plantean en la comisión para combatir ese mercado negro?

– Para quebrarlo hay que atacar esa corrupción policial y militar, también hay que controlar el mercado legal y crear mecanismos de blindaje para las fronteras. Tenemos medidas especiales a corto y mediano plazo. Entre ellas podemos destacar el control en la importación, en las armerías, en la fabricación de municiones, en los protocolos de salas de evidencia…

Algo que planteamos y que puso en práctica el Viceministerio del Sistema Integrado de Policía, fue crear una gran base de datos nacional de armas orgánicas.

– ¿Cómo funciona esa base de datos?

Cada organismo policial debe dar un reporte de cuántas armas posee en su parque de armas, de qué calibre son, qué tipo de arma es, los seriales de cada una, a quién está asignada, esto permite hacer auditorías, sorpresas o avisadas, con cada organismo policial existente en Venezuela.

La pérdida de un arma orgánica debe ser sancionada duramente, ya que es un arma que en vez de ser usada para la protección del ciudadano, en muchos casos será usada para matar a un venezolano.

«Se la vamos a poner difícil a los policías vagabundos que practican el ‘reciclaje’ de armas. A esto va aunado las modificaciones de las policías que viene adelantando el Sistema Nacional de Policías».

Plan de “desmovilización”

“Muchos tomaron a gracia el mensaje del presidente Chávez a los malandros para que se convirtieran en ‘bienlandros’. Lo cierto es que ha llegado a muchos y hemos recibido solicitudes de jóvenes en conflictos para entregar sus armas, a cambio de inclusión social”, manifiesta el secretario técnico de la Comisión Presidencial para el Control de Armas, Municiones y Desarme.

– ¿Cuáles son las condiciones para esa “desmovilización”?

La entrega de armas voluntaria debe contar primeramente con amnistía judicial, luego viene el acercamiento con la comunidad para sumar factores interesados en el proceso y lograr generar condiciones ideales, identificar aliados y puntos de entrega.

– ¿Existe otra opción además de la entrega voluntaria?

– Claro, la incautación coercitiva que deben realizar, permanentemente, los cuerpos policiales, la Guardia Nacional Bolivariana y el Servicio Bolivariano de Inteligencia.

– ¿Sólo armas o municiones también?

Ambas. El problema de las municiones es más grande que el de las propias armas de fuego. Hay un mercado, legal e ilegal, muy nutrido y se debe combatir. Algo alarmante es que el 80% de las municiones incautadas en armas ilegales son de la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (Cavim). Entre nuestros planteamientos está emplear mecanismos de control de municiones.

– ¿Puede citar algunos de estos mecanismos?

El marcaje de municiones es una opción viable. Estamos viendo un sistema de marcaje láser que emplean en Brasil, así cada munición: vaina y bala, tendrá una identificación que permita determinar quién la fabricó, cuándo, a quién se le asignó, número de lote.

El coordinador general de la ONG Red de Apoyo por la Justicia y la Paz finaliza la entrevista con una consideración sobre el drama de la violencia. “Es un gran negocio y hay que darle en la espina dorsal para eliminarlo”, pero esto será posible sólo si todos los factores de una sociedad asumen la realidad en la que viven y aceptan que es un problema de responsabilidad compartida entre el Estado venezolano y los habitantes del país.

Con información de El Correo del Caroní
Por: Germán Dam V.